Body of Work puede traducirse como "conjunto de obras" o como "cuerpo de trabajo". Body of Work es ambas cosas. Es una selección de trabajos basados o inspirados en el cuerpo humano, una muestra de las propuestas de un grupo de artistas norteamericanos, suramericanos e israelíes, cuyas aproximaciones reflejan diferentes versiones del cuerpo como objeto de observación, de manipulación o incluso de veneración, desde una perspectiva claramente conceptual. Organizada por Genaro Ambrosino y armada en el espacio de su galería, Body of Work supera los límites de la típica colectiva y presenta una exposición que se destaca por su excelente criterio curatorial.
Bongo Man (1992), de Renée Cox (USA), es una instalación de pared realizada con placas fotográficas, montadas individualmente mediante el uso de tubería metálica. Cada placa representa un close up de diferentes partes del cuerpo. La figura humana, montada como un rompecabezas gigante, está pintada de blanco y marcada con líneas onduladas negras. El carácter ritual de la figura se enfatiza con la posición de los brazos y las piernas, los cuales sugieren una danza frenética. Dicho frenesí se dibuja también en el rostro, en los ojos desorbitados y en la boca abierta de la persona, la cual pareciera generar un gemido desgarrador. La figura en trance parece moverse y la formación como está montada hace creer que se trata de una instalación motorizada que en cualquier momento puede comenzar a hacerlo.
Kevin Clarke (USA) presenta una visión muy distinta del cuerpo humano. Sus obras no tienen ningún tipo de figuración. Son ciba chromes de paisajes rurales, en colores cálidos marcados por gráficas o por letras repetidas. Portrait of Mel Chin (1993) y Portrait of Marian Zazeela (1993), al igual que muchas de sus obras, son el resultado de un proceso muy interesante. Primero, Clarke solicita a sus amigos una muestra de sangre que manda a analizar a un laboratorio con el fin de obtener un análisis del sida. El resultado del scanner es dado en una gráfica, semejante a un cardiograma, o en una codificación basada en los cuatro elementos químicos que forman el sida. Estos resultados son utilizados por Clarke para representar al individuo en la obra. En Portrait of Marian Zazeela utiliza una cuadrilla con las letras c, a, e y g de la codificación y en Portrait of Mel Chin reproduce una ampliación de la gráfica. El color rojizo de las fotografías resulta de la manipulación de la intensidad cromática en el proceso fotográfico. Sin embargo, también puede interpretarse como un referente a la sangre donada inicialmente por los individuos que según él dice "retrata".
En el centro de la sala está la instalación de Juan Carlos García Lavin (Cuba-USA). Untitled No. 147 (1995) está compuesta por cinco mesas metálicas cuyas tapas son imágenes fotográficas en vidrio. Aparentemente se trata de radiografías de tórax o de senos paranasales, o quizá ampliaciones de detalles corporales como una herida cutánea abierta o un close up de piel roseada de sudor. Dado el contexto es imposible imaginar que las fotografías están lejos de ser lo que parecen. En realidad, se trata de imágenes logradas con un macrozoom, detalles de resina que dan la sensación de corresponder a lo que podría verse en un cuerpo disecado o en descomposición. Lejos del carácter emocional de las obras anteriores, García Lavin juega con el carácter visual de la imagen, en particular con el contraste que crea entre la mesa, fuerte, maciza y pesada, las radiografías y los vasos que sostienen las bases metálicas, frágiles y transparentes. La única pista que descifra el origen de las imágenes es la resina que llena la parte inferior de los vasos, colocados bocabajo sugiriendo una mayor inestabilidad. Sin embargo, el efecto de las radiografías está tan bien logrado que la interpretación de lo corpóreo domina, incluso después de la explicación formal de la imagen.

La segunda sala de la galería presenta dos trabajos fotográficos y dos videos. Por la forma en que está Iluminada y por el Impacto.de la imagen, sobresale Untitled (1995) de Aziz y Cucher (Venezuela). Un rostro femenino, que denota sensualidad por su larga cabellera rubia y por la forma en que sujeta un arete de perlas que lleva en la oreja, aparece enmarcado en un sobrio espejo de mano de madera. La imagen seductora contrasta con el efecto espeluznante que produce la ausencia de las señales distintivas del rostro. Los orificios de los órganos de la vista, el olfato, el gusto, el habla y el oído, desaparecen mediante el uso de tecnología digital computarizada, provocando una imagen monstruosa. El hermetismo se hace intolerable, no sólo por el impacto visual del rostro cubierto completamente de piel, sino por la idea de no poder desarrollar los sentidos y de estar completamente incomunicado con el mundo.
Ex Voto (1990) de Tania Cypriano (Brasil) maneja el cuerpo de una manera distinta. Se trata de una obra autobiográfica en la que la artista agradece a la patrona del Brasil, Nuestra Señora de la Aparición, el haberla salvado de un incendio cuando tenía diez años de edad. El video comienza con las llamas que dominan sobre un fondo negro. Se escuchan voces y gritos. Aparecen fotos de una niña y enseguida la artista, desnuda, tomando un baño de tina. A medida que toma el baño, cuya connotación ritual es obvia, recita un texto que hace referencia a su trágica experiencia. Pausadamente se enjuaga el cabello y refresca las cicatrices de las quemaduras, que luego el video hace evidentes con close ups de las partes afectadas. Al final, aparece vestida de rojo, sujetando unas flores que seguramente ofrecerá a la virgen como agradecimiento. La obra finaliza con la toma de un santuario inundado de veladoras prendidas. De nuevo el fuego, sólo que esta vez simbolizando fe y vida.
El carácter individual de las obras anteriores contrasta con la imagen que denuncia Eduardo Aparicio (Cuba-USA) en la serie Cuerpo público (1994). Cuatro ampliaciones a color de avisos publicitarios callejeros retoman detalles del cuerpo humano, tales como el rostro, la boca o el sexo masculino oculto tras unos jeans apretados. Las fotografías de afiches rasgados hacen más fuerte la denuncia de la manipulación que ejerce la publicidad sobre el cuerpo, despersonalizándolo y convirtiéndolo en objeto y sugiere además el interés del artista por el discurso sobre violencia y sexo.
Scar I (1995) de Tad Beck (USA), hace parte de una serie sobre las heridas "emocionales" que el artista ha sufrido, documentadas por fotografías de cicatrices reales. En Scar 1 una foto de un brazo con una herida enorme es atravesada por un grueso tornillo que sujeta el plexiglás a la base de concreto que sostiene la obra. El mecanismo del montaje y los relieves de puerta y ventanas en concreto hacen referencia a lo que Beck denomina las heridas "urbanas". La arquitectura, al igual que el cuerpo y el alma, sufre heridas y en Nueva York, donde Beck reside, esta es una realidad evidente.

Dean Me. Neil, basa su trabajo en fotografías de cementerios. En la selección presentada en Body of Work, Me. Neil toma detalles de figuras que adornan las tumbas de los cementerios y les imprime una vitalidad morbosa. En París (1992), muestra un rostro de mujer que, más allá de la frialdad del mármol en que está tallado, transmite un sentimiento de profunda tristeza; en París (1994) el rostro de una anciana tallado en granito da la sensación de ser más bien una abuelita petrificada y congelada en el tiempo; finalmente, en Vienna (1994), logra el efecto más macabro de todos, al mostrar la imagen fantasmagórica de un niño sonriente, cuyas pupilas vidriosas confunden al espectador. El cuerpo en la obra de McNeil es a la vez una alusión a su desintegración después de la muerte y una refrencia a su permanencia, representada en las esculturas y en el carácter documental de la fotografía.
La obra Black Body Progress de Thomas Alien Harris (USA) se encuentra en un espacio independiente. A través de una cortina negra el espectador entra en un cuarto oscuro. A sus espaldas se encuentra una cibachrome de un rostro sobre el cual aparece escrito My Lesbiart Self-Videograph. En frente, un televisor proyecta un cuerpo andrógino, amarrado con fuertes lazos, que trata de zafarse mientras una serie de palabras aparecen progresivamente en un cuadro amarillo en el centro de la pantalla. El tono oscuro de la piel hace referencia directa a la crítica que el artista realiza del abuso corporal sufrido por la raza negra. La africanidad se enfatiza con la musicalización de tambores y rock pesado, que termina en un silencio total al final del video. El mensaje transmitido por una voz masculina y una voz femenina, que representa dos sexualidades de un mismo ser, es aún más claro si se consideran las palabras que aparecen escritas en la pantalla, "cuerpo negro es", "deseado", "amado", "despreciado", "golpeado", … La presencia del espectador lo hace cómplice y/o impotente ante la denuncia del artista.
La tensión del final del video se pierde por los alaridos que retumban en el segundo piso y que provienen de la instalación de Dan Moshe (Israel), Performance (1994). Tres televisores colgados del techo proyectan imágenes independientes del rostro. La primera pantalla muestra una toma de abajo hacia arriba de una nariz; la segunda muestra un ojo invertido, prácticamente desorbitado; la tercera muestra una boca que emite fuertes alaridos. El close up de la boca recuerda el video de Hilla Lulu Lin (Israel), Una vaca, una tortuga y un pez (1995) proyectado en la galería en una muestra anterior. En Body of Work, la artista israelí presenta Untitled (1995), un montaje de nueve cajitas hechas con polaroids, algodón, metal y alfileres. La delicadeza y la fragilidad del algodón contrastan con el carácter punzante de los alfileres, que a su vez hacen referencia a los cuerpos marcados, tatuados, cicatrizados, quemados o amarrados que aparecen en las fotografías.
Otra mujer, Suzanne Regan-Lentz (USA) ve el cuerpo de una manera muy distinta. En Positively Me (1994) Ragan-Lentz retoma la idea de la muñecas de papel y se fotografía vestida con diferentes pintas, en diferente poses, haciendo una crítica a la imagen de modelo perfecta y de mujer objeto. En My Negative (1994), las fotografías anteriores son recortadas dejando en blanco el espacio donde anteriormente aparecía ella. Su cuerpo se reduce a una silueta en blanco repetida tantas veces como aparecen pegadas los fondos de las fotografías. Otra silueta es el objeto de la obra de Todd Gray (USA), Dream Man (1986), una fotografía en blanco y negro, retocada en carboncillo, que representa un cantante de color. El hombre aparece desnudo sosteniendo un micrófono y en el fondo de foto está escrita la frase "Yo soy el hombre de tus sueños".
La última obra de la muestra es una selección de seis contactos de polaroid de la serie de Gonzálo Morales (México) denominada Untltled (1995). En ella, el artista documenta el cuerpo tatuado de un recluso quien, durante su estadía en la cárcel, se dedicó a marcar su cuerpo totalmente. Es extraño que estando tan de moda el tatuaje no hayan más obras dedicadas a este tema ni haya representa ción del fenómeno de perforación que se ha apoderado de la juventud norteamericana. La serie de Morales es de todas formas un buen ejemplo, pues su carácter anecdótico no le resta calidad estética y da la talla de las demás obras de la exposición.
FRANCINE BIRBRAGHER

