ARCO’96

Valeska Soares. Sin título, 1996. Cera de abeja derretida y Óleo perfumado. 10 x 27.9 x 5 cm.

Colectivaabr 1996 - jun 1996· Por Alicia Murria

ARCO’96

Una frase de la galerista Juana de Aizpuru resumía la situación de la feria: “ARCO tiene un gran prestigio pero le falta el mercado”.

La feria española de arte contemporáneo celebró en el mes de febrero su edición número quince entre el optimismo de las galerías españolas y el escaso entusiasmo de las que procedían de otros países. Si se mira hacia atrás en el tiempo el balance es, sin duda, positivo. La feria se ha ido consolidando como una de las más atractivas entre las existentes en Europa, seguramente detrás de Basilea.

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Arturo Duelos. Anatomía Política. Técnica mixta sobre tela. 165 x 130 cm. Galería Tomás Andreu.

Para el mercado español ha supuesto un elemento importante de cohesión y las galerías se han visto obligadas a desarrollar un verdadero esfuerzo por situarse en la esfera del mercado internacional, aunque todavía son pocas las que lo han conseguido plenamente. El nivel alcanzado por la feria presenta un interés cierto en cuanto a calidad y presentación, se pudo contemplar desde Picasso (con la excepcional escultura Mujer en el Jardín que fue adquirida por el Museo Reina Sofía) a los jovencísimos, pasando por Torres García, Julio González, Tapies, Warhol, Yves Klein, Dan Flavin, Donald Judd, Anthony Caro, Mario Merz, Louise Bourgeois, Nam June Paik, Rebecca Horn, Pedro Cabrita Reis, João Sarmento, Susana Solano, Thomas Ruff, Leonel Moura, Annette Messager, Jaume Piensa, Rosemarie Tröckel, Kiki Smith, citando apenas algunos nombres.

Sin embargo se daba una doble lectura, mientras las galerías españolas se mostraban este año muy satisfechas por las ventas realizadas, las extranjeras opinaban de manera bien diferente: el mercado español es excesivamente localista; son escasos los coleccionistas, las instituciones, tanto públicas como privadas y los museos se contentan con adquirir obra de artistas españoles que, en muchos casos no resisten ser contrastados en el panorama internacional. De esta opinión eran galeristas como el italiano Giorgio Persano o el portugués Luis Serpa (con una de las mejores propuestas estéticas de la feria) que se lamentaban, además, de que los directores de museos ni siquiera habían pisado sus stands.

ARCO como contrapartida, es la feria del mundo que más visitantes recibe, con un público joven ávido de ver y conocer arte internacional y que posiblemente es la semilla de un futuro coleccionismo. Uno de los atractivos que hace masiva esta feria es su esfuerzo en el terreno del debate cultural, muchas veces discutido, pero real.

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Magaly Lara. Presentimiento, 1995. Oil on treated wood. 31.5 x 46.8 inches. Courtesy GAM 1995.

Alemania en ARCO

Este año el país invitado ha sido Alemania con la participación, gratuita, de doce galerías seleccionadas por Kasper König y José Lebrero, si bien el primero se retiró fechas antes de la apertura porque sus propuestas no habían sido plenamente aceptadas. La selección ha estado bien realizada bajo el criterio de primar a una serie de galerías con proyectos de riesgo. Esta iniciativa ha sido complementada por conferencias y debates con críticos de arte alemanes y españoles. 

Por primera vez se organizó una sección titulada Cutting-Edge, que reunía a galerías de diversa procedencia geográfica con nuevas propuestas y un nivel desigual pero que suponía una zona estimulante en la feria, en este apartado aparecían Ileana Tounta Contemporary Center (Grecia), Studio Bocchi (Italia), Galerie des Archives (Francia) Camargo Vilaça (Brasil), Zé dos Bois (Portugal) y las norteamericanas Elga Wimmer, Segura Publishing Company, P.P.O.W., Laurence Miller, Rhona Hoffman, Christopher Grimes y Feigen Inc. Chicago.

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Andrés Serrano. Retratos de Nativos Americanos, 1996. Litografía. 101.6 x 76.2 cm. Cortesía: Segura Publishing Company.

Arte latinoamericano

Doce han sido las galerías participantes con un nivel de calidad superior al de otros años.

La galería argentina Der Brücke trajo la obra de raíces primitivistas de Hernán Dompé, escultura en madera de Tulio Romano, obra pictórica de Óscar Suárez, Mario Machado y Silvia Rivas. Se destacaban Eduardo Médici, con su original manipulación de la fotografía, Carlos Gallardo, y Patricio Forrester, con una obra llena de misterio y sugerencias.

De Brasil llegaba por primera vez a ARCO y dentro de la sección Cutting-Edge, la galería Camargo Vilaga, una de las más sobresalientes propuestas de la feria. Importante era la pieza La casa viuda III de Doris Salcedo, artista que ya ocupa un puesto destacado a nivel internacional. Interesantísima resultaba la impactante obra de Valeska Soares, destacaba la muy sensible imagen de Vik Muniz y la muy poderosa obra de Rosângela Rennó a base de imágenes y texto. También dentro de una línea innovadora los cuadros con líquido azul de Adriana Varejão, la pintura de Beatriz Milhazes, las piezas de José Antonio Hernández Diez y las piezas realizadas con plásticos de Jac Leirner.

La galería colombiana Garcés Velásquez presentaba algunos hallazgos como las obras de la serie Narcisos de Óscar Muñoz y una atractiva instalación, de las pocas que se han visto en la feria, de Luis Fernando Peláez. Junto a ellas la pintura de Jimmy Arango y Germán Londoño.

También de Colombia la galería El Museo, que acudía por vez primera a ARCO, en cuyo stand destacaban las obras de Bernardo Salcedo y junto a ellas el realismo onírico de José Manuel Ballester, Carlos Salas y la escultura de Hugo Zapata.

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Óscar Páez. Tabla con ofrendas, 1995. Vinílico, acrílico, papel, piedra y óxidos sobre tabla. 160 x 141 cm.

La costarricense Jacob Karpio Atma Gallery presentó las llamativas obras de Bernardi Roig, pinturas de Conte y Lluís Barba; junto a ellas una magnífica pieza de Paloma Navares, una irónica obra de Tarzán, las pinturas con aerógrafo y una especie de particular alfabeto de Scheimberg. Cánovas, ampliamente representado, Bernárdez con misteriosos desnudos, la atractiva geometría de Ballesteros y, por último, las muy hermosas pinturas amarillas de Guagnini.

En la galería de Cuba La Acacia, tres nombres destacaban dentro de su propuesta, Manuel Mendive y Alfredo Sosa Bravo, así como la sencilla geometría de Joel Jovert.

La galería de Chile, Tomás Andreu, presentaba un stand dedicado en solitario a la interesante pintura de Arturo Duclos. Toda una operación de  riesgo en estos tiempos y la única en toda la feria que dedicaba todo su espacio a un solo artista.

La galería mexicana Ramis Barquet nos tiene acostumbrados a su alto nivel y este año tampoco ha defraudado. Grabados a la punta seca y numerosas pinturas de Ray Smith, sobresalientes algunas piezas de Guillermo Kuitca como Planta con prenda de muerte. Interesante la obra Mario Mery La época del Ferro y la escultura de Laura Anderson, una cabeza realizada con resina que convivía con una poderosa tela de Schnabel. Francis Alÿs, con notables obras en las que utiliza cristal. Muy bien Teresa Serrano con llamativas esculturas en acolchados rojos y una pequeña pieza del español Eugenio Ampudia. Un stand sobresaliente.

La Galería de Arte Mexicano (México) traía un espacio presidido por la pintura en un abanico que oscilaba entre el realismo, un cierto primitivismo y la figuración onírica, entre sus nombres Alberto Castañeda, Mary Stuart, Lupe Ordoñez, Magali Lara y Elena Climent. 

El Espacio, también procedente de México, López Quiroga presentaba obras de Roberto Matta pertenecientes a los años 42,45 y 57-58, un desnudo de Rufino Tamayo de 1931, además de obras de Francisco Toledo y Miguel Castro Leñero. La galería OMR (México) traía obras notables de Arturo Elizondo como la tela Europa y Mónica Castillo con Caja con Piedras, junto a ellos varias Interesantes esculturas y foto-dibujos de Yishai Jusidman, con sus luchadores de Sumo.

La galería de Paraguay Scappini Lamarca mostraba pintura y escultura de Carlos Colombino y la pintura colorista de Ricardo Migliorisi.

También presentes los artistas latinoamericanos en galerías de diferentes países: Andrés Serrano, bien representado en varios espacios: Segura Publishing (junto a una pieza de Annette Messager), con sus Black Rembrandts en Elga Wimmer, también en la galería portuguesa Luis Serpa, cuyo stand bajo el título Mo(nu)mentos era uno de los más atractivos de la feria (con obras de Cabrita Reis, Calapez, Badiola, Sicilia, Biberstein y Kllnquenholer). Jorge Horta, en la galería francesa Yvonamor Palix con sus fotografías de alfabetos proyectados. José Bedia en la galería española Ángel Romero. Botero, Claudio Bravo y Paula Regó en Marlborough Gallery; y, para concluir estupendas piezas de Félix González-Torres en Ghislaine Hussenot.

Reseñar, por último, que se trabaja en la preparación de la próxima edición de ARCO dedicada a Latinoamérica, cuya selección de galerías, si no se vuelven a realizar cambios, correrá a cargo del crítico de arte español Octavio Zaya.

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Stephan Balkenhol. Tres grandes desnudos. Madera wawa pintada 300 cm. Cortesía: Johnen & Schottle.

Breve panorámica

Entre las galerías españolas hay que destacar: Luis Adelantado (Sophie Calle, Schlosser, Zorio, Susi Gómez), Juana de Aizpuru (Art and Language, Jordi Colomer, Kosuth, Franz West, Cabrita Reis), Helga De Alvear (Corbeira, Palacín, Miura, Maldonado), Oliva Arauna (Barclay, Herrera, Álvaro González, Jaar, Romano, Marión Thleme), Elba Benítez (Pep Agut, Francesc Torres, Telxidor), Soledad Lorenzo (Irazu, Tony Oursler, Ross Bleckner, Calzolari), Tomás March (Guzmán, Agredano), Moryarty (Paloma Muñoz y Walter Martin), Joan Prats (Hannah Collins, García Sevilla, Miguel Navarro), Ángel Romero (José Bedia, Manuel Rufo), Aele (Marisa González, Paloma Navares), Spectrum (Oriola, Navarro), Carles Taché (Jaume Plensa, Sean Scully), Visor (A.T. Ortega), Trayecto (Angeles Marco, Fernado llana, P. Navares), Espacio Mínimo (Chelo Matesanz).

En un rapidísimo repaso al conjunto hay que reseñar la apuesta alemana (Barbara Gross, Philomene Magers, Bärbel Grässlin, Monika Sprüth, Barbara Weis), la presencia de galerías norteamericanas (Pace Wildenstein, P.P.O.W., Unconfortable Spaces, Elga Wimmer, Rhona Hoffman) francesas (Ghislaine Hussenot, Ibonamor Palix), Italianas (Persano, Christian Stein, Studio Bocchi) y portuguesas con excelente nivel (Graga Fonseca, Gilde, Alda Cortez, Arte Periférica, Luis Serpa).

ALICIA MURRIA

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