Exposición Individualene 1996 - mar 1996· Por Susana Benko

Roberto Obregón

Ars Forum Galería de Arte

Desde los años setenta hasta la actualidad, Roberto Obregón se mantiene firme en la indagación del tema de la rosa. En ese entonces, como ahora, su obra se enmarca en las tendencias conceptuales del país, de las que es uno de los más interesantes protagonistas. 

Una sensible relación con lo real caracteriza la obra del artista. Sus disecciones pintadas (representaciones en acuarela de disecciones de rosas) fueron realizadas con una fuerte e intencionada dosis de representatividad a modo naturalista. En estas, disfrutaba del color, tal como lo testimonia en el catálogo de la presente muestra, sólo que, al parecer, a ojos de hoy, con la pintura falseaba el proceso natural de las rosas. 

Exposición Individual: Roberto Obregón — imagen 1
Roberto Obregón. ADN, 1978-1990.

Por eso, en esta ocasión, expone las Disecciones reales, 28 obras en las que las rosas originales son descompuestas y sus pétalos son organizados sobre el papel tal como en realidad conformaban la flor. La intención: “despertar la capacidad de ver, de analizar, de lograr un ejercicio visual en el espectador”, como escribe Rosana Guastaferro Preda en el catálogo. 

Esto conduce inevitablemente a una lectura narrativa de la imagen que da cuenta de la existencia única de una rosa. Se desmiente así la famosa sentencia de Gertrude Stein: A rose is a rose is a rose, pues no se trata de una rosa genérica, aun cuando el artista retoma la imagen de referencias simbólicas universales. Por el contrario, trabaja una rosa en particular en cada Disección, sin que se produzcan versiones iguales: "Nunca se encontrará una disección real igual a otra, pues no se repite. Estuve investigando hasta el año pasado una serie de rosas, todas nacidas de un mismo rosal, para comprobar esta teoría. Viéndolas, te das cuenta de que hay un parentesco entre una y otra, pero no son iguales en definitiva.

En las acuarelas, como en las Disecciones reales, Obregón mantiene la misma actitud de ser fiel a lo real. En este caso no representa a la flor. La descompone, la registra y la reorganiza representando a la rosa en sí. Así, el artista, como diría Reverdy, disfruta del sabor de lo real, sintiendo el placer metódico, sistemático de retrabajarlo en su literalidad, convirtiéndolo en una realidad plástica de fuerte carga estética.

SUSANA BENKO

Roberto Obregón, por Susana Benko | artnexus