Exposición Individualene 1996 - mar 1996· Por Carol Damian

Pablo Soria

Meza Fine Art

Las ricas y complejas superficies de las pinturas creadas por el artista argentino Pablo Soria son engañosamente pulidas y refinadas, a pesar de su apariencia exterior áspera, agrietada, ajada y estratificada. El artista crea una variedad de efectos técnicos de superficie para reflejar la elaborada interrelación de ideas y materiales que constituyen la sustancia de sus obras. Las pinturas están construidas sobre estructuras aparrilladas que corresponden a mapas antiguos y plantas citadinas inspiradas en documentos españoles e ilustraciones que hacen referencia a la conquista de su tierra natal, la ciudad andina de Tucumán, que en alguna ocasión fuera plaza fuerte de los incas. En las obras más notables de esta exposición, Pablo Soria reafirma la persistente presencia humana con una serie de cuerpos suspendidos, pieles y órganos corporales colocados sobre las configuraciones de los documentos.

Exposición Individual: Pablo Soria — imagen 1
Pablo Soria. Sin título, 1995. Acrílico sobre tela. 150 x 150 cm. Cortesía de Meza Fine Art, Miami.

Reminiscentes de ilustraciones anatómicas, los cuerpos revelan su estructura interna, así como los mapas revelan su contraparte histórica. Una imagen horrible de un cuerpo sin cabeza chorreando fluidos corporales en un recipiente colocado debajo tiene numerosas asociaciones, desde la más literal hasta aquellas relacionadas con leyendas andinas que describen a los monjes de los primeros años de la conquista robando cuerpos y secando sus grasas para hacer velas para sus iglesias o para fundir las campanas de sus torres. También se ven corazones que han sido extraídos de sus cuerpos y flotan solitarios o en mallas de vides espinosas. La brutalidad del sacrificio humano descrito en las crónicas españolas palpita en estos órganos inútiles que buscan un cuerpo. En Es aquí donde peleo, Soria rodea el órgano vital con espinas e inscribe el título debajo para afirmar la significación contemporánea del mensaje y trae el corazón a la realidad de hoy. El corazón y las espinas laten sobre una superficie que parece una piel arrugada, seca como pergamino, por un efecto interior-exterior.

A la entrada de la galería hay una instalación con un maniquí suspendido arriba de un gran rollo de papel con las palabras "La fórmula del imborrable olvido imposibles de olvidar". Imágenes de su ciudad colonial se proyectan en una secuencia sin fin en la parte superior del rollo. El pasado y el presente, lo histórico y lo físico se reúnen para poner en escena este grupo poderoso de pinturas.

CAROL DAMIAN

Pablo Soria, por Carol Damian | artnexus