Con el sugestivo título Uno/Uno. Edición variable, Matilde Marín (1948) realizó una exposición en la galería Filo con obras realizadas en este año, que muestran nuevos aspectos de su calidad artística. Si bien los diecinueve trabajos tienen continuidad temática y visual con su larga trayectoria, podemos decir que la amplitud en el manejo del lenguaje plástico que aquí exhibe, evidencia gran madurez en aquello que nos quiere decir con los medios expresivos adecuados.
Su interrogación sobre el origen, sobre el hombre, sobre el tiempo, sobre lo permanente y lo ausente son constantes que se materializan en sus obras. La transcripción sobre seis placas de mármol de un texto anónimo andino del siglo XVII que dice: "Cuando yo realmente conozca/Cuando yo haga signos/Cuando yo discierna el futuro/Tú me verás/Tú me conocerás," hace de esta obra una propuesta conceptual con característica de ambientación.

Se puede apreciar una mayor soltura y libertad en la integración de diferentes técnicas que como en el grabado, tiene en algunos casos un tratamiento conceptual pictórico al conjugarlo con otras técnicas como es el caso de Silueta I, en la cual la transferencia adquiere el valor de monocopia, además de generar una inquietante sugerencia la imagen desleída.
Características semejantes tiene la serie Escenas nocturnas compuesta por ocho trabajos en los que suma a la técnica del grabado, fotografías, pigmentos y lacas, tiene como protagonistas a la figura humana y animales.
La serie Matriz está desarrollada en cuatro trabajos que tienen carácter autobiográfico, parte de una letra "M" de zinc oxidado, "M" por cuatro: por el apellido, por la matriz del grabado, por la de mujer, por la de madre, el principio.
No deja de tener su interés la serie Fósiles variables, en la que integra fósiles en piedra caliza con el papel hecho a mano. Con lo que genera una unidad con elementos disímiles, por medio de la textura y el color.
ALBERTO COLLAZO
