Exposición Individualene 1996 - mar 1996· Por Alberto Collazo

Luis Felipe Noé

Museo Nacional de Bellas Artes de Argentina

El pintor Luis Felipe Noé (1933) realizó una exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes con carácter de panorama antológico denominada Pinturas 60-95. Este pintor, nacido en la ciudad de Buenos Aires, en reiteradas ocasiones ha manifestado que su "tema es el caos" y quizá los espectadores que circularon por este museo hayan vivenciado esta propuesta, ya que algo más de ochenta trabajos entre pinturas, pinturas-objetos e instalaciones se presentaron como una avalancha visual que provocó los efectos más contradictorios, desde el meterse en un laberinto inquietante y atractivo hasta el rechazo de continuar mirando.

Exposición Individual: Luis Felipe Noé — imagen 1
Luis Felipe Noé. Mambo, 1962. Técnica mixta. 190 x 192 cm. Colección: Familia Noé.

Es de recordar que Noé junto a Macció, de la Vega y Deira constituyeron el grupo La otra figuración en los inicios de la década del sesenta, una de las expresiones más vigorosas de las generaciones jóvenes de aquel entonces. Esta exposición fue dividida en diez etapas: 1. "1960-1961 Serie Federal y Otra figuración"; 2. "1962-1965 Visión quebrada y Asunción del caos"; 3. "1966-1972 Abandono de la pintura. 1966-1968 Espejos Plano-Cóncavos"; 4. "1975 Regreso a la pintura. Series: La naturaleza y los mitos. Conquista y violación de la naturaleza"; 5. "1976-1979 Series: Esto no tiene nombre. Todo es verdad, nada es mentira. Percepciones"; 6. "Después de 1980 a) Paisaje amazónico y de la memoria"; 7. "Después de 1980. b) Juegos estructurales. Derecho y revés. El pliegue"; 8. "Después de 1980. c) Sagas entre el espacio y el tiempo"; 9. "Después de 1980. d) El ánimo de la historia"; 10. "Los 90. Jeroglíficos y Jerigonzas".

Si bien esta división tan particularizada se justifica a sí misma, ella no brinda entre una y otra cambios sustanciales. Estos cambios son más bien temáticos, ya que la actitud conceptual frente a la pintura de Noé es siempre la misma y sus modificaciones están en una mayor madurez en el tratamiento del lenguaje plástico. Esta exposición ha tenido la virtud de poner en claro una de las corrientes más firmes que generó la década del sesenta y que continúa con vigor y encuentra en Noé a uno de sus exponentes más relevantes.

En el caso de Felipe Noé, tiene la virtud de conjugar un exacerbado expresionismo con elementos de la gráfica con una intencionalidad temática que lo eleva en sus mejores trabajos, de la mera descarga psicológica.

Es de interés observar los cambios desde sus primeros trabajos de la serie Federal como por ejemplo Imagen agónica de Dorrego (1961) a Cuando calienta el sol aquí en la patria, de dos años más tarde. De los trabajos realizados después de nueve años sin pintar se encuentra una mayor ordenación de los planos de color y la línea aparece como un hilo conductor que ordena la observación como en Naturaleza y los mitos de 1975 hasta llegar a Ladra el ladrón ladrado de 1992. La fuerza expresiva y una creatividad no menos vigorosa al servicio de la reflexión de nuestro acontecer hacen de Luis Felipe Noé uno de los artistas plásticos más representativos de su generación.

ALBERTO COLLAZO

Luis Felipe Noé, por Alberto Collazo | artnexus