La muestra retrospectiva de Kenneth Kemble en el Palais de Glace ha tenido la virtud de reactualizar a uno de los protagonistas del quehacer plástico desde la segunda mitad de la década del cincuenta. En esta muestra, además de los trabajos pictóricos, se exhibieron fotografías y catálogos que documentan casi cuarenta y cinco años de labor artística.
Kenneth Kemble nació en Buenos Aires en 1923, si bien se formó en la ciudad porteña, realizó estudios en Francia. Hacia fines de la década del cincuenta incursionó en las nuevas experiencias que se proponían desde el informalismo. Fue integrante de dicho movimiento y participó con Enrique Barilari, Alberto Greco, Olga Kenneth López, Fernando Maza, Mario Pucciarelli, Towas y Luis Alberto Wells de la Primera exposición realizada en Acrílico 1959 en Buenos Aires.

La presencia de algunos de estos trabajos en esta muestra retrospectiva es un buen ejemplo de una de las variantes estéticas de Kemble. En ellos los vigorosos trazos negros recuerdan a la caligrafía oriental y conllevan una carga expresiva que parte del gestualismo, este dramatismo también está presente en obras realizadas un año antes como por ejemplo Composición con Trapo Rejilla, en la cual el collage adquiere una nueva forma expresiva, aspecto que será propio de los informalistas. Otro ejemplo del mismo año es Paisaje suburbano en el cual la utilización de latas de envases de aceite de automotores y maderas contribuye a la quiebra del uso de los materiales tradicionales en el arte. Las alternativas polémicas que rodearon estas experiencias pusieron en evidencia la fractura que desde aquel entonces se operará en el arte de nuestro tiempo por estas tierras.
Este proceso encuentra su continuidad en la exposición Arte destructivo que realizará junto a Enrique Barilari, Jorge López Anaya, Jorge Roiger, Antonio Seguí, Silvia Torras y Luis Wells hacia fines de 1961, la polémica aumenta y hará más visibles los nuevos aires que corren en el arte. Es de recordar que poco después se creará el Instituto Di Telia, surgirá el happening y las diferentes corrientes del arte experimental. Paralelamente a estos trabajos, Kemble comienza a desarrollar otra variante que, con el tiempo, irá creciendo hasta sus actuales trabajos. Es así como en su etapa inicial de expresionismo abstracto introduce el color, para después ir atemperando su expresividad hasta llegar a un objetivismo en su utilización, situación que logra por medio de los bocetos previos realizados en papeles de colores planos en los inicios de la década de setenta.
Esta característica va a acentuar la fragmentación típica de sus obras, como por ejemplo en Totempicololo, un acrílico de grandes dimensiones con el que ganó el Gran Premio del Salón Nacional del año pasado.
ALBERTO COLLAZO
