Exposición Individualene 1996 - mar 1996· Por Susana Benko

Jorge Stever y Carlos Mendoza

Galería Altamira

Un pintor y un escultor son los escogidos por la Galería Altamira con el fin de mostrar el nivel de excelencia de sus artistas representados. Son Jorge Stever y Carlos Mendoza, respectivamente.

El primero no expone en Caracas desde 1991, año en que la Casa Rómulo Gallegos presentó obras en las que se vio el resultado de años de fecundo trabajo. En ese entonces, el público pudo conocer pinturas cargadas de pigmento, densas, oscuras y casi monocromas. La oscuridad fue casi una moda durante la década de los ochenta, así como lo fue el recurso del "grafiti", usado para dar el tono "urbano" que muchos artistas buscaban.

Exposición Individual: Jorge Stever y Carlos Mendoza — imagen 1
Jorge Stever. Sin título, 1990. Acrílico sobre lienzo.

Sin embargo, la oscuridad no era en modo alguno una novedad para Stever. Tampoco el “grafiti”. Desde finales de los sesenta y en el transcurso de los setenta. Stever se interesó por la sobriedad cromática. Esa indagación lo llevó luego al blanco y posteriormente al color, sin que ninguna de estas etapas implicara una interrupción en la lógica de su trabajo. Ello es palpable en esta exposición pues se exponen piezas de diversos momentos del artista. 

Mientras Stever apela a la austeridad de recursos así como de la imagen, Carlos Mendoza, por el contrario, apuesta no sólo a una especie de “retórica de signos” sino también a materiales. Enriquece sus piezas mediante la inserción de figuras, números y letras en la estructura escultórica creada, así como también mediante la diversidad cromática planteada por la combinación de madera y mármol. Si bien se trata de una obra constructiva, se mantiene cierta organicidad, que en algunas piezas roza lo erótico. De allí que Perán Erminy y Manuel Quintana Castillo, en oportunidades diversas, hayan definido este trabajo dentro de un “constructivismo orgánico”. 

Exposición Individual: Jorge Stever y Carlos Mendoza — imagen 2
Manuel Mendoza. Sin título, 1995. Madera, metal y mármol.

Lo sígnico interesa de modo distinto a artistas como Jorge Stever y Carlos Mendoza. No obstante, en ambos se podría considerar su uso como una excusa para un habla pictórica y/o escultórica en la que funcionaría a modo de “restos” de una figuración. Brochas, relieves, círculos pastosos, materia pictórica en suspensión aparecen en Stever casi como referencia visual sobre el plano o bien como una forma de sujeción a la realidad. En Mendoza, como la expresión de una geometría sensible hecha volumen, rotunda en su organicidad. En todo caso, el signo, más que un portador de significado, deviene en valor plástico y expresivo en sí, cualidad común en la obra de estos dos artistas.

SUSANA BENKO

Jorge Stever y Carlos Mendoza, por Susana Benko | artnexus