Esta exposición forma parte del mes de la fotografía, una Bienal Internacional de Fotografía en Montreal. La muestra es de dos artistas que emplean técnicas diferentes y trabajan un tema común: el retrato. Rivas es argentino y actualmente vive en Barcelona. En su carrera ha tenido exhibiciones tanto en su patria como en Europa. El artista emplea fotografías sharp focus en blanco y negro y pequeño formato. Su iconografía es diversa, desde naturalezas muertas, animales e interiores, hasta escenas callejeras, pero esta muestra se concentra en retratos y marinas. Los primeros tienen un mismo patrón: vista frontal, simétrica; observación directa a la cámara, actitud carente de pretensiones e inexpresividad. Estos retratos se vuelven parte de la creación del fotógrafo y los modelos pierden algo de su identidad. Se puede ver su manipulación en trabajos como Graciela (una bailarina), con la pose forzada de su cuerpo y la cabellera en parte adelante y el resto atrás.

Sus marinas son poéticas, con tonos claroscuros; algunas de estas fotografías irradian tranquilidad, mientras otras transmiten sentimientos de romance e intimidad. En Cabo Nati las olas se transforman en efectos de humo que alcanzan las rocas. También sus marinas son simétricas. En Ampurias, el ocaso es mínimo, pero se encuentra en el centro de la obra, lo que muestra la cuidadosa planeación de la toma. Como Ansel Adams, muy probablemente Rivas espera horas para el momento exacto del contraste luz-sombra para hacer la toma. Así, Rivas es un buen ejemplo del estilo de fotografía exacta.
Nacida en Alemania, Angela Grauerholz vive en Montreal desde 1976. Su obra fue incluida en la IX Documenta y en 1994 tuvo una importante exposición en el Museo de Arte Contemporáneo de Montreal que consolidó el reconocimiento de su trabajo. Aunque su iconografía es variada, desde escenas teatrales, desnudos, objetos escenográficos, interiores y escenas callejeras, hasta paisajes, el tema de esta muestra es el retrato, en blanco y negro y de gran formato. Su técnica es lo más importante de su obra, la cual se caracteriza por el foco flexible que produce efectos borrosos y las tomas a partir de ángulos inesperados.
La artista emplea telones blancos y, dependiendo de la luz, el rostro da una sombra a dichos telones, lo que añade un nuevo elemento al retrato. Estos son close-up de caras cortadas en la parte superior de sus cabezas. Sus modelos aparecen en poses naturales, algunos sonríen en vistas de tres cuartos y ninguno mira a la cámara. En la fotografía de Mónica Heim, ésta se ve fumando. La fotografía es tan borrosa que prácticamente niega el propósito del retrato. Marie Potvin estaba bebiendo en un vaso cuando se hizo la toma. En Jean Blodget, el retrato es casi de perfil y la toma se hizo desde abajo. Pienso que el reto de la artista es fotografiar el mismo tema mil veces tratado por otros artistas, pero, al mismo tiempo, hacerlo lo más diferente posible. Grauerholz lo logra empleando su propio lenguaje visual.
AUGUSTO CHIMPEN
