Exposición Individualoct 1995 - dic 1995· Por Alberto Collazo

Óscar Páez

Der Brücke

La muestra que realizó Óscar Páez en la galería Der Brücke ha tenido la virtud de hacernos reflexionar en relación a lo que dice la crítica sobre las intenciones estéticas de este joven artista. Los treinta y dos trabajos que se exhibieron, entre esculturas, cajas, objetos, telas y papeles realizados en técnica mixta, nos dan un panorama de las propuestas de este cordobés nacido en 1953. La temática de las obras y sus cualidades en la ejecución no han variado en relación a sus presentaciones anteriores, quizá encontremos una mayor soltura en la realización, producto de la madurez y el profesionalismo.

Desde sus primeras exposiciones y premios en salones, hace ya alrededor de cinco lustros. Óscar Páez ha hecho de los objetos encontrados, en particular aquellos que nos remiten a una antigüedad indefinida, una búsqueda que denota su preocupación por el hombre y por las huellas que dejó su actividad en nuestra tierra. La realización de sus obras no está en discusión, pero sí la significación de las mismas.

Exposición Individual: Óscar Páez — imagen 1
Óscar Páez. Sin título, 1993. Enduido y acrílico sobre madera. 39.3 x 33.5 x 7.4 cm.

La observación, de estas obras nos lleva a reflexionar sobre cuestiones tan antiguas como válidas en el presente, esto es, la relación entre forma y contenido. La crítica ha subrayado el carácter místico y esotérico de sus propuestas y ha encontrado sus raíces en las culturas precolombinas y en las del lejano oriente. Situación que nos lleva a pensar en un Óscar Páez como un demiurgo que tiene más de brujo que de artista. Cabe preguntarse cuánto de relativo o de certeza hay en dichas afirmaciones.

Esta cuestión es por lo demás Interesante, ya que no es pequeña la cantidad de artistas que recorren un camino semejante y se les atribuyen idénticas intenciones. En ellos se funde cierta búsqueda arqueológica y antropológica con preocupaciones metafísicas. Es en este punto en donde surge el tema de forma y contenido, al observar las obras que tienen estas motivaciones en común y es quizá este tema uno de los caminos posibles para entender en forma particular la poética de Páez.

Una de las primeras observaciones es que Páez explota hábilmente el Imaginario colectivo de una cultura campesina que subyace en los grandes centros urbanos, y en este sentido es válida su relación con las culturas ancestrales, pero al tomar objetos concretos como piedras, madera, hilos o grafías como la japonesa, su utilización es formal y no tiene la carga trascendente adjudica en forma absoluta. Y es en este sentido que existen coincidencias y que permiten aplicar las categorías de la postmodernidad para tratar de comprender su imaginería. La intencionalidad parte del objeto encontrado, la atemporalidad y el sin sentido trascendente contribuye a la ambigüedad. El "juego formal se convierte en protagonista. Buenos ejemplos pueden ser Escritura No. 1 y Tabla con ofrendas, en las cuales el sutil tratamiento nos transmite sensaciones a las que no es ajeno el animismo, que sí lo vincularía de alguna manera a propuestas metafísicas.

ALBERTO COLLAZO

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