ExpoArte

David R. Birks. La promesa, 1995. Acrílico sobre tela. 61 x 76 cm.

Colectivaoct 1995 - dic 1995· Por Santiago Espinosa de los Monteros

ExpoArte

Entre el 30 de mayo y el 4 de junio en Guadalajara, Jalisco, y México se llevó a cabo la IV Feria Internacional de Arte Contemporáneo (EXPOARTE). Entre los puntos más rescatables de esta feria, se encuentra el que la mayoría de las galerías seleccionadas asistieron con artistas de excelente nivel que mostraron lo más reciente de sus producciones. A diferencia de otras ferias, más que encontrar Boteros, Mirós, Chagalles y Picassos, vimos una gran apuesta a la pintura joven y a las nuevas alternativas de creación plástica. De manera simultánea, se efectuaron algunos foros de discusión. Los espacios para exposición eran amplios y con la posibilidad de montar obra de grandes formatos que se podía apreciar a buena distancia. Los pasillos permitieron, aún en los días de más público, circular libremente de un sitio a otro sin chocar con los congéneres coleccionistas o críticos de arte.' La iluminación de cada local era independiente de la general por lo que la competencia de luces no ayudaba a la apreciación de las obras e incrementaba el sofocante calor de los primeros días de junio.

Como toda feria de corta edad, no estuvo libre de algunos momentos difíciles que artistas y galeristas señalaron con ánimo de que las siguientes ediciones sean siempre mejores. Por ejemplo, los coleccionistas invitados hicieron —como es usual en eventos de este tipo— recorridos por las instalaciones de la feria pero, a decir de algunos expositores, hubo galerías que no tuvieron el privilegio de recibirlos, así como otros galeristas que no fueron convidados a los eventos privados que se organizaron con los compradores y los directivos de la feria por lo que no pudieron, como es de esperarse en estos casos, completar su labor comercial para la que asisten a un evento como este.

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Gabriel Silva. Sin título. 1995. Óleo sobre tela. 195 x 130 cm.

Tampoco es posible perder de vista que esta feria se hizo con grandes esfuerzos en uno de los momentos más difíciles para la economía mexicana, lo que resultó en que algunos compradores preferían quedarse en casa y esperar tiempos mejores para invertir en arte. De los 44 locales rentados, 13 eran de Guadalajara; 10 de la Ciudad de México; 5 de Madrid; 3 de Montreal y el resto se repartió entre expositores de Miami, Nueva York, Monterrey, Bogotá, São Paulo y Costa Rica, entre otros. La diversidad es un platillo difícil de cocinar y más aún, de servir a la mesa.

La asociación PAIPID (Proyecto de Atención Integral a la Persona Inmunodeprimida), que atiende a quienes son ceropositivas, estuvo presente con obras del tapatio Alejandro Colunga, quien donó a esa asociación lo que se recaudó con la venta de sus esculturas y dibujos ahí expuestos.

La librería Pegaso y los editores de Artes de México fueron sin duda las dos casas editoriales que llenaron más ampliamente las expectativas de los compradores tanto de libros de arte y obras gráficas (entre las que destacaba especialmente la carpeta de Jan Hendrix con textos de Homero Aridjis), como de revistas de alta calidad editorial como es la ya multipremiada Artes de México que llegó en su segunda época al número 28. Entre los artistas que más llamaron la atención en la Expoarte, se encuentra David R. Birks, quien hace una interesante mezcla entre hiperrealismo, expresionismo y algunas técnicas similares a las del fotomontaje. Birks expuso el año pasado en esta feria y su presencia en la cuarta versión no solo no pasó desapercibida sino que se convirtió en una de las favoritas incluso de los pintores que asistieron con otras galerías.

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Georganne Deen. The learning tree. Oil on canvas 47 x 59 in. Courtesy C.Grimes Gallery.

Otra de las muy visitadas fue la de Christopher Grimes Gallery, que presentó obras, entre otros, de Georganne Deen, quien atrapó, con su terrible historia que narra desde diferentes ángulos el rompimiento con su madre alcohólica, las miradas del público y de los coleccionistas. Sin duda, Deen, que ha estado más identificada con la pintura underground que con la versión académica, es una de las propuestas más fuertes y contundentes dentro de su línea de trabajo y de las historias que nos refiere.

Otras dos interesantes visiones de la plástica latinoamericana contemporánea las tuvieron la colombiana Galería El Museo especialmente con la obra de Jim Amaral y de Gabriel Silva, así como la OMR de México con los trabajos de Arturo Elizondo, aunque esencialmente distinto, muy identificado aún con los trabajos del regiomontano Julio Galán.

Paralelamente a la Expoarte, se verificaron en Guadalajara eventos que complementaron una visión del quehacer plástico mexicano de la última generación. Así, el Instituto Cabañas albergó una gran muestra que tuvo obras de Betsabé Romero, Diego Toledo, Néstor Quiñones e incluso Magali Lara, quien, aunque no pertenece a la generación de los primeros, sí posee una incuestionable voz que la hace estar siempre entre las más relevantes creadoras de estos años.

Otro de los eventos fue ¿Ummagumma? efectuado en una vieja casona de la calle Maestranza en el centro de la ciudad en donde montaron sus instalaciones entre otros Eduardo Cervantes, Mauricio Rocha, Laureana Toledo y Alejandro Ramírez, que presentó una divertida propuesta a base de un sistema de poleas y un motor, que accionaba las cuatro puertas de la habitación abriéndolas y cerrándolas infinitamente, al tiempo que un tablero de computadora subía y bajaba acompañado de música programada en el juego nintendo.

Nos encontramos ante la única feria de arte en México que nació de la necesidad de dar salida a una buena parte de la producción plástica de ese país y de albergar de manera conjunta a galeristas y coleccionistas sobre todo del continente americano. Expoarte nace de manera casi simultánea a la explosión de otros eventos comerciales a partir de las artes visuales en Latinoamérica y juzgarla en ese contexto y cuando se encuentra apenas en su cuarta versión sería injusto.

Más que el beneficio de la duda, lo que hay que darle a Expoarte es el apoyo para que las siguientes versiones estén más depuradas y más libres de situaciones que provocarán la ira de muchos y la sonrisa de pocos.

SANTIAGO ESPINOSA DE LOS MONTEROS

ExpoArte, por Santiago Espinosa de los Monteros | artnexus