Algarabía o no, lo cierto es que la exposición que se ha montado de las obras participantes ofrece una muestra de lo más reciente del arte de México y América que difícilmente se hubiera juntado de otra manera. Lo verdaderamente valioso del concurso es la cantidad de artistas jóvenes sin mucha trayectoria que tuvieron la oportunidad de exhibir y de participar a la par de nombres más reconocidos como Alfredo Castañeda, Mimmo Paladino y Ray Smith. Aparte de los artistas mexicanos están representados Ecuador, Brasil, Cuba, Argentina, Guatemala, Haití, Colombia, Venezuela, Bolivia, Canadá, Inglaterra, Italia, Puerto Rico, Chile, Perú y Estados Unidos.

No fue sorpresa que el cuadro ganador fuera un autorretrato, género predilecto de Galán. Lo sorprendente fueron los brillantes contrastes de blanco y negro y el elemento del esqueleto contra la figura oscura del autor. Ray Smith y Mimmo Paladino presentaron grandes obras representativas, quedando los dos de finalistas. Entre las piezas más impresionantes están la enorme escultura de madera de Rosa María Robles, que no sin razón fue premiada hace poco en la Bienal del Museo de Monterrey, y el óleo de Arturo Rivera, en el que representa la Última Cena protagonizada por personalidades mexicanas y amigos suyos. Marta Pacheco logró una de las más fuertes propuestas con Rodolfo Nieto. Barcas. 1982. Óleo sobre tela. 89 x 116 cm. Una intrigante composición de cuerpos humanos.
Carlos Zerpa llevó su explotación del kitsch al máximo en un colorido y juguetón ensamblaje en forma de altar/tocador que reúne, como el resto de su obra, iconos de la cultura religiosa, supersticiosa y popular de América Latina. Juan Sánchez utiliza una estrategia similar (tomando la bandera, Jesucristo y un billete de dólar), pero en dos dimensiones, para comentar sobre la relación entre Puerto Rico y Estados Unidos.
Los artistas más jóvenes (nacidos a principios y mediados de los sesenta) como Claudia Fernández y Francisco Fernández fueron tan audaces en la creación y tan cuidadosos en la ejecución de sus obras que no sería exagerado considerarlos como probables candidatos para un futuro premio.
PAOLA SADA
