Colectivajul 1995 - sept 1995· Por Alberto Collazo

Arte Ba’95

Superando la incertidumbre que genera el marco de la campaña electoral para elegir presidente de la nación, esta nueva versión de ARTEBA’95, la cuarta, alcanzó mayores volúmenes de venta en cantidad de obras y precios, así como también se incrementó el número de público visitante, con lo cual se afirma económicamente e institucionalmente esta feria de galerías.

El Centro Cultural Recoleta albergó a cincuenta y cinco galerías, de las cuales diez eran extranjeras, las que representaron a Brasil, España, Estados Unidos, Uruguay y Venezuela; de las tres casas de remates participantes, dos eran las reconocidas firmas internacionales Sotheby’s y Christie’s. También instalaron sus stands una veintena de revistas dedicadas al arte y la cultura, seis de las cuales llegaron del exterior, encontrándose entre ellas ArtNexus.

Colectiva: Arte Ba’95 — imagen 1
Alejandro Boim. La tostadora. Óleo sobre lienzo. 100 x 100 cm.

Por las amplias salas y galerías del Centro Cultural Recoleta pasaron alrededor de 50.000 personas en los diez días de feria y según los cálculos estimativos de los organizadores al cierre de este evento se vendieron obras por un total que supera los 400.000 dólares. Los valores máximos los alcanzaron los artistas argentinos Roberto Aizenberg, Guillermo Roux y Rómulo Macció, con 25.000 dólares para el primero y 20.000 dólares para los otros dos. De estos puntos máximos del espectro se llega a un mínimo de 200 dólares, sumando un total de alrededor de doscientas operaciones comerciales. La revelación entre los extranjeros fue el artista ruso Grisha Brushkin presentado por la galería internacional Marlborough, quien vendió por un monto que supera los 48.000 dólares. El español Manolo Valdés, a quien representa Fandos, mantuvo el prestigio de ferias anteriores y sus ventas se aproximaron a las 30.000 dólares. En esta feria la sorpresa entre los artistas jóvenes fue Alejandro Boim (Buenos Aires, 1964), quien logró seis ventas. La galería El Socorro lo presentó en exclusividad, reside desde hace cinco años en París y es un desconocido para nuestro medio artístico.

Desde otro ángulo de observación al recorrer la feria se aprecia un desnivel en las propuestas de las galerías, aún en aquellas de prestigio, ya que fueron muy pocas las obras significativas presentadas, ocupando un abultado espacio obras de menor cuantía. Otro detalle que llamó la atención es que las galerías llegadas del exterior en su gran mayoría presentaron dentro de sus propuestas a artistas argentinos, quizá esta falta de riesgos se deba a las circunstancias económicas y electorales en el que se desarrolla esta feria. En esta ocasión se han aprovechado los espaciosos patios para la ubicación de esculturas. Los organizadores seleccionaron artistas del interior del país, por lo general desconocidos en nuestro medio, quienes tuvieron un espacio significativo para darse a conocer.

ALBERTO COLLAZO

Arte Ba’95, por Alberto Collazo | artnexus