La presentación de los trabajos de León Ferrari en la galería Filo Espacio de Arte ha generado reacciones encontradas que van más allá del ámbito artístico. La relación problemática entre realidad y verdad es quizá el eje que permite entender la propuesta estética de León Ferrari, que por medio de maniquís femeninos e imágenes vinculadas con lo religioso indaga sobre diversos aspectos humanos.
Algo más de cuarenta obras entre Cristos, collages fotográficos y maniquís femeninos u objetos escultóricos ponen en evidencia no sólo el conocimiento de los textos bíblicos y de la iconografía e historia del arte ligados a ellos, sino que también hacen evidente una elaboración plástica en la que creatividad y originalidad superan prejuicios dogmáticos. Los maniquís femeninos son los protagonistas de una puesta en escena en la que el diálogo gira en torno a las verdades dogmáticas, que imponen por medio del terror la represión del sexo y la discriminación racial. A la censura del goce y el temor a lo diferente se unen los textos de dos poemas de Jorge Luis Borges, El amenazado y La espera, que plantean otras obsesiones de León Ferrari. Así como los maniquís femeninos se transforman en otra cosa para la cual fueron fabricados por el uso que le da el artista, la transfiguración también se opera en las imágenes de los monstruos del Apocalipsis realizadas por manos anónimas y por conocidos artistas del Renacimiento en adelante. Estas reproducciones artísticas se funden con las formas femeninas generando otra realidad, por lo cual se hace contemporánea una verdad no siempre metafórica del pasado.
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Estos objetos escultóricos, que pueden ser de bulto redondo o en altorrelieve, tienen en algunos casos caligrafías realizadas por el artista como es el caso del Deuteronomio o los poemas mencionados de Borges. Todos estos trabajos, más la observación de los dos Cristos, nos llevan a la reflexión sobre el diálogo que se establece entre el soporte sobre el que opera el artista y aquellas imágenes o textos que se incorporan a él. Los antecedentes de este camino de León Ferrari se encuentran en el collage Venus tocada de 1964, obra que se exhibe en esta muestra y que marca la dimensión de este creador.
ALBERTO COLLAZO
