En su quinto año, Art Miami aprovechó la temporada de invierno del sur de la Florida y su privilegiada ubicación como "capital del arte latinoamericano" para atraer visitantes de todas partes del mundo. El evento de este año amplió las fechas de exhibición, contó con un nuevo espacio de escultura y programó varios simposios. El cambio de diseño y un mayor espacio disponible, hicieron más agradable el recorrido para el espectador. La selección de un menor número de galerías redundó en la calidad de la muestra. Ciento dieciséis galerías de veintidós países estuvieron en la feria, incluyendo a nueve participantes locales que organizaron el Florida Art Dealers Pavilion, esto trajo consigo el apreciado apoyo de la comunidad y el reconocimiento de la escena artística de Miami.
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Entre las nuevas galerías presentes en la feria, Galerie Krinzinger de Viena expuso el arte más controvertido e injurioso. Su explícito carácter sexual, la violencia y la naturaleza provocadora de las obras llamaron la atención sobre el hecho de que había pocas obras incisivas o propuestas conceptuales, además del evidente descuido del arte joven. Conscientes de lo anterior, los organizadores introducirán un importante componente nuevo en Art Miami 96, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Miami (MICAF). Se tratará de una feria destinada al arte contemporáneo incisivo, conceptual e innovador, que se abrirá en un espacio separado y despierta grandes expectativas para el próximo año.
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Entre las obras más destacadss de la feria estaban The isianders instalación del artista cubano-norteamericano Juan-Si, presentada por Meza Fine Art de Coral Gables; un velero electrónico del artista de video Nam June Paik, presentado por la Galería Hans Mayer de Düsseldorf, y Unidad proletaria de Diego Rivera, uno de los siete murales de 1933 que se preservan, ejecutados para el fracasado proyecto del Centro Rockefeller, entre muchas obras de maestros latinoamericanos presentados por la intermediaria neoyorquina Mary-Anne Martin.
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El arte latinoamericano constituye uno de los puntos de interés de Art Miami, y quienes buscaban obras importantes de los maestros latinoamericanos no fueron decepcionados. Fernando Quintana expuso en el pabellón de escultura y en el salón de entrada obras de Armando Morales de la mejor calidad. Fernando Botero, Roberto Matta, Roberto Márquez y otros conformaron una perspectiva del mercado más activo del mundo. El caprichoso mundo de Segundo Planes presentado por Ramis Barquet; la exposición de Ron Hall de la obra de Julio Larraz; la selección que hizo la Galería Arden de las pinturas mágicas de Norma Bessouet y la obra de Antonio Seguí en Claude Bernard fueron exposiciones individuales que ofrecieron un cambio bien recibido entre la multiplicidad de exposiciones colectivas. Obras arquitectónicas de Humberto Calzada. La Galería Arteconsult presentó una selección de obras de Sergio Camporeale y de Teresa Icaza, muy diferentes entre sí pero maravillosamente complementarias. La escultura en bronce de Clara Duque en Marisa de Re y de Luis Montoya y Abigail Varela en la galería Freites-Revilla se constituyó en un contrapunto de alta calidad a la pintura que predomina en todas las ferias artísticas. Una excelente selección de Ernesto Barreda fue ofrecida por Gutiérrez Fine Arts, galería que organizó el Florida Art Dealers Pavilion.
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The Eternal Game... or The Battle of the Sexes, una instalación llena de colorido de un juego de ajedrez con figuras futuristas de tamaño real, elaborada por Leza Lidow y presentada por la Galería Horwitch Newman, atrajo numerosos visitantes y comentarios, pero poca discusión seria. Menor impresión causó el pabellón de escultura internacional, un enorme espacio con unas pocas palmeras sembradas en arena y un conjunto de esculturas excesivamente similares entre sí. Con excepción de una elegante obra de Jesús Soto y un bronce colosal de Agustín Cárdenas, ambos de la Galería Durban-Segnini, la parte escultórica precisaba más energía y diversidad para crear una instalación verdaderamente interesante. Quizá esto llegue con MICAF y una nueva actitud que transforme a Art Miami en un evento de resonancia mundial y no en otro espacio comercial de decoración.
CAROL DAMIAN
Profesora Asistente de Artes Visuales de la Universidad Internacional de la Florida, Miami U.S.A
