Diaz Valdez nació en el departamento de Treinta Tres, Uruguay, en 1932. De formación autodidacta, inició sus trabajos en madera a comienzos de la década del sesenta. En 1968 realizó la primera exposición individual en Montevideo y desde ese momento tiene una presencia regular tanto en galerías montevideanas como bonaerenses. Desde la década del ochenta tuvo una participación significativa en diversos eventos internacionales. A título de ejemplo baste mencionar que integró el envío uruguayo a la XVIII Bienal de Sao Paulo (1985) y participó en la exposición Arte Latinoamericano 1820-1980, de la Hayward Gallery (1989-1990).

El Museo Blanes reunió en junio un conjunto de obras del artista que posibilitan un interesante recorrido por su peculiar trabajo escultórico.
En la selección presentada es posible corroborar una serie de características que tipifican el desarrollo de una obra que inició como artesano en madera, para ir despojándose progresivamente de lo utilitario. El material predominante es siempre la madera que perteneció a un objeto funcional ya utilizado, gastado por el paso del tiempo. Y a ese material básico se le incorporan otros elementos claves en el proceso de trabajar con el material original, como serruchos, tuercas, tornillos. Pero ese aparente despojarse del objeto del que se partió no es total: lo articula, lo rearma e invita al espectador a que sea él mismo quien ande y desande el camino que permite manipular la escultura, reencontrándose con la forma. Interesándose en la materia con la que el objeto está hecho, explorándola, desprendiéndola de la funcionalidad inicial, pero sin desconocer sus orígenes.
Las vivencias del mundo del cual es originario no deja de ser un referente significativo en su trabajo. Varias de las investigaciones que realiza son el resultado de intentar rescatar tradiciones perdidas en el medio rural, y ese contexto pesa en su particular relación con los materiales, como él mismo lo dice: ia madera sale del árbol y éste forma parte de un universo mucho más complejo.
Gabriel Peluffo, curador de la muestra y responsable del texto del catálogo, afirma acertadamente que... la obra de Díaz Valdez adquirió relevancia al dejarse abordar, en primera instancia, como una metáfora de actualidad: no sólo en el sentido de proponer una construcción «otra», basada en el desmontaje de las maneras operadas hasta hoy por el arte de posguerra..., sino en el sentido de enfatizar las mutaciones del objeto, es decir, la inexorable descomposición cíclica de todo aquello pretendidamente estático, conmensurable y real.
IVONNE PINI
