Exposición Individualoct 1994 - dic 1994· Por Autor no disponible

Hilda Crovo

Museo de la OEA

La serie de pinturas expuesta por Hilda Crovo, artista argentina, en la Galería del Museo de la OEA, expresan una fuerte convicción hacia la abstracción orgánica, en la que forma y color se confunden en una suerte de movimiento ondulante, mostrando un orden estructural y una esencialidad temática. Cuando hablamos de esencialidad tématica nos referimos a la ausencia de tema visible, pero que está lógicamente presente en las intenciones de la artista. Las masas de colores fuertes interactúan con las zonas carentes de color en un vigoroso juego. Un diálogo se establece entre ellas emergiendo con gran concentración para concretar una definición del espacio pictórico.

Hilda Crovo es una mujer menuda, de gestos süaves, de sonrisa enigmática, que esconde detrás una poderosa creadora que ha desarrollado un lenguaje propio y personal en el medio artístico argentino. Sus exploraciones plásticas se sitúan en el campo de un universo interior del que emergen espacios con atmósferas envolventes. La pincelada libre, el trazo gestual, los colores fuertes en relación con los blancos, es para Crovo una manera de explorar su creatividad e imaginación. Así produce una obra que le pertenece. Su interés en teorías artísticas y en la exploración sistemática sobre el arte contemporáneo y los recursos plásticos, la colocan en un lugar privilegiado. La obra que produce, en consecuencia, refleja un compromiso entusiasta entre el arte y la vida sacada fuera de la realidad ordinaria. Al desembarazarse de las imágenes de la experiencia cotidiana prosaica, la artista se compromete con la creación de imágenes abstractas que tienen mucho que ver con lo espiritual en el arte. Cuando se miran las pinturas de Crovo, se experimenta una suerte de vértigo estético. Una serie de signos representados por los grandes trazos de color (negro, rojo y azul especialmente), sugiere ciertos aspectos de una realidad material. En conclusión la artista mantiene su interés en la síntesis abstracta a través de las formas orgánicas en movimiento.

Exposición Individual: Hilda Crovo — imagen 1
Hilda Crovo. Los cantos de la tierra. 1993. Óleo sobre tela. 180 × 140 cm.
Hilda Crovo: Museo de la OEA | artnexus