Exposición Individualoct 1994 - dic 1994· Por Belgica Rodríguez

Gabriela Morawetz

Galería Minotauro

El lenguaje plástico de Morawetz muestra una sólida formación artística a la vez que un marcado interés en la filosofía y en ciertos problemas profundamente humanos. Su estrecha relación con varias y diferentes culturas, la ha conducido a protegerse de las influencias sin Interés y a afirmar su autonomía artística. La serle de trabajos mostrados en su última exposición, fue un buen ejemplo de la vehemencia en el manejo de sus recursos formales para conformar la estructura de la obra, sea ésta bidimensional o tridimensional. Esta vez expuso trabajos sobre papel de grande y mediano formato y esculturas.

Exposición Individual: Gabriela Morawetz — imagen 1
Gabriela Morawetz. De ánima. 1993 Técnica mixta sobre tela. 190 x 160 cm

Al analizar este conjunto de trabajos, es evidente la yuxtaposición espontánea y el deliberado control formal que ejercen la mente y la mano de la artista en la creación de la superficie y la estructura compositiva. Desde dentro de un espacio transparente emergen formas ambiguas de plantas, de seres humanos y de animales que se posesionan del espacio más superficial, creando una suerte de primer plano que avanza vertiginosamente hacia el espectador. Pareciera que la artista trabaja sin una noción preconcebida siguiendo el reto que el tema, en abstracto, le propone. Morawetz está consciente del peligro que esto conlleva para el artista. Sin embargo sale victoriosa de la lucha entre ella misma y su obra, asumiendo el acto de crear como un juego en el que el artista se comporta como el demiurgo de su propio destino.

Hay algo de paisajes interiores en estos trabajos que creemos podrían asumirse como metáforas de otra realidad. Aquella en la que las ideas y los conceptos son privilegiados. Aunque no es un recurso, el hecho de que las obras bidimensionales no tengan bordes definidos, implica aquí un sentido de espacio rotulado en el que las imágenes están ubicadas (en movimiento virtual) de acuerdo a líneas de tensión que se proyectan desde dentro del espacio así como desde el exterior de él y desde los bordes indefinidos de la superficie. En consecuencia, la composición sugiere haber sido compuesta a partir de un alto grado de automatización, casi de manera mediumística. Los títulos de las obras son muy sugerentes de esta situación. Sueños, ambientes acuáticos, producen la impresión de que está tratando una cosmogonía más allá de la realidad cotidiana. Las imágenes varían en grados de resolución, su organicidad es sugerida por las líneas concéntricas que aparecen casi siempre en el centro del soporte a la vez que la enérgica caligrafía de la artista produce una sensación de irrealidad.

BELGICA RODRIGUEZ

Gabriela Morawetz, por Belgica Rodríguez | artnexus