Exposición Individualoct 1994 - dic 1994· Por Claudia Larraguíbel

Bienal Dimple

MACCSI

Normalmente, una bienal es un evento que se organiza cada dos años, un concepto que los organizadores de la Bienal Dimple de 15 Años dotaron de un nuevo significado.
Una bienal también puede ser un proceso continuo y en desarrollo, cuyos resultados se manifiestan a corto, mediano y largo plazo. Dos años de ardua investigación, viajes a zonas remotas del país y visitas a casi 150 talleres de artistas dieron como resultado la realización de cuatro Salones Regionales, que a su vez produjeron el material artístico para el Salón Final.
El proyecto inicial (llevado a cabo completamente dentro de los plazos establecidos) dividió al país en cuatro áreas geográficas, en las cuales los artistas fueron invitados a participar en los Salones Regionales. Hubo, en total, cinco eventos, cinco exposiciones impecables y cinco catálogos bellamente impresos y diseñados, que servirán como registro de este evento memorable.

Exposición Individual: Bienal Dimple — imagen 1
José Sigaia. Petare. 1993. Gran premio Bienal Dimple. Fotografía blanco y negro sobre papel. 20 x 25 cm. Colección del artista

Las cuatro áreas abarcaron el este, sur, centro y oeste del país. Los participantes fueron numerosos e incluyeron tanto a artistas consolidados como emergentes, jóvenes y mayores, pintores, escultores, fotógrafos y artistas de video. Las obras, muy variadas en formas y características, ofrecieron un panorama completo de la actividad artística contemporánea en Venezuela.

Financiado por Morris E. Curiel-United Distillers, bajo los auspicios de la Fundación Calara y curado por Luis Ángel Duque, el Salón Final se presentó en el Museo de Arte Contemporáneo Sofía Ímber entre abril y junio. Esta epopeya curatorial reunió a un total de 102 artistas en los Salones Regionales, de los cuales 35 llegaron al Salón Final, seleccionados por un distinguido jurado de cuatro miembros.
La muestra final, con sus diversas tendencias y técnicas, confirmó la vigorosa salud del arte venezolano, caracterizado en gran medida más por obras individualmente impresionantes y personalidades fuertes que por tendencias regionales.

El premio final de 15.000 dólares, otorgado por el jurado conformado por Alanna Heiss, María Luz Cárdenas y Rafael Arraiz Lucca, fue concedido a José Sigala por una serie de cinco fotografías en blanco y negro tituladas 1975-1985.
Aunque el premio causó cierta molestia en algunos sectores, para muchos fue un justo homenaje a la humildad de un fotógrafo de efectiva sencillez. Dos menciones honoríficas fueron otorgadas a Roberto Obregón y Félix Perdomo, y una mención especial, como artista joven, fue concedida a Genaro Bastardo, del Salón del Sur, por su obra titulada Bosque.

El intento de trasladar el énfasis desde los centros culturales hacia regiones más remotas del país fue, sin duda, loable. Después de un viaje tan largo, las opiniones sobre el estado del arte venezolano pueden variar y los análisis pueden diferir. Sin embargo, lo importante es que la Bienal Dimple brindó una oportunidad para que todo esto ocurriera. Mientras cada uno llega a sus propias conclusiones, los organizadores ya preparan sus maletas y energías para la próxima edición.

CLAUDIA LARRAGUIBEL

Bienal Dimple, por Claudia Larraguíbel | artnexus