Manuel Chavajay

Manuel Chavajay. Oq Ximtali, 2017/2023. Imagen fotográfica. 91 x 61 cm (36 x 24 pulgadas). Fotografía: Manuel Chavajay. Cortesía: Bienal de São Paulo.

Monografíadic 2025 - may 2026· Por Francine Birbragher-Rozencwaig PHD

Manuel Chavajay

A través de una obra inspirada en tradiciones mayas ancestrales y en su experiencia personal, Manuel Chavajay favorece la interconexión entre el mundo espiritual y físico, la veneración de la naturaleza y la importancia de la lengua originaria como parte integral de su identidad. Su trabajo multidisciplinario transmite conocimientos e interpretaciones de la cosmovisión, la mitología y el conocimiento científico de los mayas, a la vez que trasciende lo puramente estético a través de un nivel de espiritualidad intrínsecamente conectado con la naturaleza, el cosmos y el ciclo de la vida.

Para abordar la obra del artista maya tz’utujil Manuel Chavajay es fundamental tener en cuenta la sabiduría maya, basada en el cosmos, la naturaleza y la comunidad. Su trabajo multidisciplinario está íntimamente ligado a los conocimientos de sus abuelos o ancestros y a la naturaleza, entendida como un sistema vivo y sagrado. En la cosmovisión maya, los lagos, los ríos, los mares y el agua en general representan la vida, la purificación, la fertilidad, la sanación y la conexión con el mundo espiritual y los antepasados. Chavajay nació y creció a la orilla del lago de Atitlán. Su estrecha conexión con el lago va más allá de la ubicación geográfica. Según la cosmovisión maya, existen veinte nahuales, representados por símbolos asociados a los días del calendario sagrado. Cada individuo nace bajo la influencia de uno de estos nahuales, los cuales representan distintos aspectos de la naturaleza y la vida. Por su fecha de nacimiento, Chavajay está vinculado con el venado, Kej, que no solo representa la fuerza regeneradora de la naturaleza, sino que está relacionado con los ciclos del agua y la fertilidad.

Al preguntarle por las raíces de su sensibilidad artística, recuerda el impacto que le causó la experiencia de verse reflejado en el agua cuando era niño [1]. Chavajay estudió Historia del Arte en el Institute for Training and Development, en Amherst, Massachusetts (2009), y es egresado de la Escuela Nacional de Artes Plásticas Rafael Rodríguez Padilla (2005). Después de vivir siete años en la ciudad, regresó a San Pedro La Laguna, a orillas del lago de Atitlán, y se dio cuenta de que los pintores populares de la cuenca seguían pintando los mismos paisajes, con los mismos colores fuertes, sin mostrar ningún cambio. Él, por su parte, percibía que el paisaje cambiaba constantemente: “El paisaje nos habla y hablamos con él” [2].

Una de sus piezas tempranas es la instalación Abajo del lago continúa el paisaje (2019), hecha con una red de pescar. Chavajay aprendió a pescar con su padre, y a través de esa actividad comprendió que el lago tiene en sus profundidades distintas forma de vida y paisajes subacuáticos. De ahí que la pieza muestre montañas dentro de la red. Pero el lago que compartió con su padre dejó de ser lo que era y se convirtió en un lugar distinto, debido a la construcción de hoteles y comercios en las costas que lo circundan y a la contaminación que destruye su ecosistema.

Sigue leyendo este artículo

Este artículo es exclusivo para suscriptores de artnexus. Suscríbete para acceder al contenido completo y a todo nuestro archivo desde 1976.

Manuel Chavajay, por Francine Birbragher-Rozencwaig PHD | artnexus