“Canto a un dios mineral” es la cuarta exposición individual de Pedro Reyes en LABOR. Es una muestra de tallas directas en piedra y pinturas sobre papel amate en que este artista plasmó su vocabulario formal para dar continuidad a las búsquedas de artistas modernistas en México de generaciones anteriores, pero apelando también a fuentes antiguas y originarias, como ha analizado el especialista Daniel Garza Usabiaga.
Pedro Reyes retomó mitos cosmogónicos, pictogramas y símbolos de deidades prehispánicas, y los resignificó con tratamientos abstractos. En las piezas de papel amate desplegó técnicas tradicionales para plasmar pictogramas en patrones de repetición regular y dialogar con prácticas artísticas geométricas que fusionan formas y significados.
La obra Cempocalli [2024] ejemplifica esto. Sobre un papel amate oscuro, Pedro Reyes introduce barras de colores pintados en disposición vertical [amarillas], horizontal [azul, verde, café, rosa, rojo] y diagonal [crema], cada una con la misma ubicación dentro del conjunto. Por efecto cromático, uno puede percibir una estructura tipo celosía, con volúmenes, planos, niveles. En esta pieza hay resonancias con obras de artistas que dieron continuidad a prácticas artísticas modernistas [un caso podría ser Fernándo González Gortázar y su serie de serigrafías Maromas, 1976, con un patrón de repetición cromática similar].
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