Exposición Individualjun 2025 - nov 2025· Por Félix Suazo

Pavel Acosta

Pan American Art Projects

Hubo un tiempo en que las pinturas y las paredes compartían el mismo cuerpo. De las cavernas prehistóricas a los frescos renacentistas, el soporte y la obra gozaban de una duplicidad cómplice donde no había distinción ni jerarquía. Luego vinieron los bastidores, las telas y los marcos para separar la realidad del artificio y, con ello, instaurar la independencia de lo pictórico frente al mundo. Desde entonces, la pintura se transformó en piel adherida, artilugio desprendido del lecho vertical que la sostuvo durante siglos, en la medida en que los bordes del cuadro marcaban la interrupción del universo fáctico y delimitaban el espacio de la ilusión.

La escisión de la pintura y el soporte no fue solo en el orden físico, sino que también condujo a una fractura epistemológica que aún sigue vigente. Esa fisura es la que anima gran parte del trabajo de Pavel Acosta [Camagüey, Cuba, 1975], cuya actividad se desenvuelve en el límite último de lo pictórico, justo a ras del soporte y con restos de pintura recuperada sobre paneles de yeso.

En su exposición individual “The Anatomy Lesson” [Lección de anatomía] en la Panamerican Art Projects [2024], Acosta toma como punto de partida una obra homónima del pintor neerlandés Rembrandt van Rijn. La pieza de referencia, realizada en óleo sobre lienzo en 1632, muestra al Dr. Nicolaes Tulp diseccionando el brazo de un criminal ante el gremio de cirujanos de Ámsterdam. Pero más allá de la cuestión anecdótica, el cuadro de Rembrandt contiene también esa duplicidad elíptica del cuerpo y la pintura, en cuanto conjunción irreductible de materialidad y representación.

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