Exposición Individualdic 2024 - may 2025· Por Semíramis González

Voluspa Jarpa

la_oficina

El programa expositivo con el que la galería la_oficina abrió sus puertas hace apenas un año en el barrio de Carabanchel, la sitúa ya como una de las más interesantes del panorama de Madrid. Sus directoras, Ada Cerdá Galiana y Adriana F. Pauly, han apostado por un proyecto cuidado en sus formas, en sus discursos y en las propuestas expositivas.

El 14 de septiembre abrió temporada la exposición “política de las formas”, de la artista chilena Voluspa Jarpa. Con el punto de partida en su proyecto de desclasificación de documentos por parte de Estados Unidos a propósito del golpe de Estado de 1973 contra el presidente Salvador Allende, la artista despliega múltiples medios [desde dibujo hasta vídeo, textil y documentación] para reflexionar sobre la relación entre estética e injerencia política, y la legibilidad del propio archivo. A partir de su experiencia como chilena, trabaja con los documentos desclasificados para conocer y cuestionar la historia contada por aquellos que la manejaron. Es, sin embargo, la censura de páginas y páginas de documentos oficiales, llenos de líneas negras que ocultan el mensaje, lo que más interés le provoca. ¿Cómo puede hablarnos lo que vemos, pero que no podemos leer? ¿Hasta qué punto el material de archivo es una herramienta para comunicar, o, por el contrario, más que revelar, encubre? Las formas y su significado son también relevantes para Jarpa, que cuestiona no solo cómo la historia de Latinoamérica se ha construido a partir de la injerencia política externa [especialmente desde los años 60, con agencias como la CIA], sino cuáles son los intereses extractivistas reales de estas intervenciones. Además de estos archivos, “política de las formas” presenta recortes de prensa y vídeos, así como seis grandes bloques cuadrados de metal, en una alusión al artista minimalista Donald Judd, que apelaba a un arte por el arte. Aquí, Voluspa Jarpa secciona las formas frías de Judd con reproducciones de documentos de la CIA en acrílico cortado, que atraviesan las moles metálicas para hacer visible la relación política de las injerencias en Latinoamérica con el discurso complaciente de un arte que se presentaba como ajeno a la interpretación, pero que estaba profundamente dirigido. Mientras ocurrían operaciones políticas en países latinoamericanos, la institución arte promovía el minimalismo como una vanguardia artística limpia, fría y aséptica.

Destaca en la galería el gran mural a base de impresiones sobre papel poliéster e intervenido con grafito, donde la artista recupera el entierro público y multitudinario de figuras que lideraron marchas en Latinoamérica, y cuya muerte estuvo bajo la sospecha de haber sido planeada para frenar estallidos sociales. Yo no soy un hombre, soy un pueblo presenta esa catarsis comunitaria del sepelio del mártir como el paso final para ahogar la rebelión.

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Voluspa Jarpa, por Semíramis González | artnexus