Desde el 3 de abril hasta mediados de junio del 2024, se desplegó la compleja exposición creada por Santiago Torres, que tuvo como título el acrónimo “VITRIOL-Real Time” [Vitriol-Tiempo real], en el espacio Metahaus de París.
La formación artística de Santiago Torres [París, 1986] le permite abordar con libertad el ámbito artístico según las últimas tendencias de la programación y del útil tecnológico de su tiempo. Iniciado en la práctica como autodidacta, es consciente de los más innatos aspectos del sistema informático: hardware y software. Y, desde muy joven, logró una posición dominante en ese ámbito. Con orígenes familiares en Colombia y Venezuela, Torres creció entre ambos países pudiendo asimilar la experiencia de los grandes maestros desde su infancia. En 2005 regresó a París, donde se instala.
Su capacidad y conocimiento técnico lo han llevado a colaborar en la realización y actualización de obras de otros artistas. Como artista y programador multidisciplinario, su curiosidad y laboriosidad le permitieron restaurar y renovar CYSP 1, la escultura “autónoma”, de 1956, de Nicolas Schöffer [Kalocsa, 1912-París, 1992], considerada la primera escultura cibernética autónoma, que se desplaza en el espacio con movimiento propio y que puede interactuar con el público. Notamos que Torres prosigue el legado del húngaro, inventor del espaciodinamismo, quien lo define como “la integración constructiva y dinámica del espacio en la obra plástica”. Torres considera elemento esencial la cibernética, ciencia llevada a la cúspide por Norbert Wiener, que desde 1948 mantuvo su influencia en el arte y continúa como parámetro de análisis histórico hasta nuestros días. Abarca la información y regulación en lo viviente, el control y la comunicación.
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