Pablo Vargas Lugo

Pablo Vargas Lugo. Congo Bravo, 1998. Técnica mixta. Medidas variables. Foto: Héctor Velasco.

Monografíadic 2024 - may 2025· Por Ricardo Pohlenz

Pablo Vargas Lugo

De tramas y avistamientos

En su obra ha buscado señalar el límite de las cosas, en el extremo de lo que cabe percibirse, donde queda ahondar en sus posibilidades, dadas algunas preguntas y sus posibles soluciones, figurando bordes más allá de donde cabe imaginarlos, y, aún, insistir en hacerlo.

Es por el mérito de la cámara que se registran, con luz infrarroja, el batir de las alas y los semblantes ateridos de los murciélagos vampiro en cautiverio en el Smithsonian Tropical Research Institute de Panamá. Es así, en el video, que puede apreciarse el momento en que se acercan a los pequeños contenedores de sangre dispuestos para que puedan alimentarse. A pesar de la costumbre, se acercan con precaución. Obnubilados y recelosos, sea por la cámara que los registra, sea por los ruidos que se generan a su alrededor. Pablo Vargas Lugo me insiste, de hecho, en la percepción que tienen del entorno, de aquello que define su mundo, en el intercambio generado y percibido de golpes de ruido ultrasónico, imperceptibles al oído humano. Es justo esa, quiero pensar, una de las directrices –aquello que define situaciones y contextos– que ha llevado su obra a lo largo de los últimos treinta años, desde sus colaboraciones en Temístocles 44 hasta la obra reunida en su más reciente exposición, “Exceso solar”, montada hacia finales del año pasado en el Museo de Arte e Historia de Guanajuato. En su obra ha buscado señalar el límite de las cosas, en el extremo de lo que cabe percibirse, donde queda ahondar en sus posibilidades, dadas algunas preguntas y sus posibles soluciones, figurando bordes más allá de donde cabe imaginarlos, y, aún, insistir en hacerlo.

Es algo que por lo pronto es un atisbo, si cabe la descripción, en el documento grabado en locación que da seguimiento de los flujos –si cabe llamarlos así– de estos murciélagos, en lo que supone una obra en proceso. Queda todavía especular sobre los tendidos semánticos que tendrá cuando haya sido completada, en el asumido de que no se busca llegar a una meta concreta, sino a encontrar –en el presupuesto del proceso– esa aparición última, ese gesto que, más allá de la narración que le es inherente, nos dé la clave que activa o desencadena el mecanismo que responde –a manera de espejo negro– al descubrimiento dado a nuestra percepción.

Dados esos términos, he acabado por plantearme el juego paradójico entre los procesos de Pablo Vargas Lugo y los resultados que nos presenta recurriendo al símil de una mariposa figurada –otro de los motivos recurrentes dentro de su obra– que abre sus alas para darnos en acto reflejo, por una parte, un campo trazado a partir de intuiciones e investigaciones, contrapuesto al otro campo, donde brilla –de súbito– el golpe de efecto que articula la maquinaria dispuesta según los presupuestos alcanzados o sugeridos por el anterior, más allá de las necesidades impuestas y los trayectos recorridos. No me queda más que insistir en la cualidad paradójica de esta mariposa, que se tiende en su tránsito, como nubarrón en un campo y como relámpago en el otro. Una mariposa que, de todos modos, se cumple simétrica en su dibujo y concreción, pero que también, dada a juegos y digresiones formales, la lleva al punto de convertirla –como recurso– en mandala, tal como puede apreciarse en Hamadryas Guatemalena Marmarice Mandala [2007] o el Mont Papillon [Lepidokirbiya venigera] [2013]. En ambas piezas recurre al polvo de mármol pigmentado, sea para el dibujo a piso de la primera o la montaña hecha, capa por capa, en sala, siguiendo el patrón de la mariposa mencionada en el título, al que recurre en parte por la eficacia formal del material, pero también desde el presupuesto de la transitoriedad de la obra, que sobrevive, ya sea en la memoria, ya sea en tanto documento o en la posibilidad de ser realizada de nueva cuenta, siguiendo un croquis y una serie de instrucciones. Queda la pregunta sobre los términos en los que una mariposa sigue siendo una mariposa, sea al vuelo o no, atrapada o fugaz, como cuerpo o como idea.

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