Exposición Individualdic 2024 - may 2025· Por Max Hernández-Calvo

Nereida Apaza

ICPNA - Cultural

La muestra “Escuchar con las manos” de Nereida Apaza reúne una serie de obras desarrolladas desde comienzos de los años 2000 hasta el presente. Este conjunto de obras aborda, de manera crítica, el sistema de educación pública peruana. La artista elabora, en propuestas conceptualmente agudas y afectivamente cargadas, pero material y técnicamente disímiles, su experiencia en el sistema educativo, poniendo énfasis en los sesgos y las discriminaciones que atraviesan el aparato pedagógico nacional de manera estructural. En particular, Apaza se centra en los modos en los que la escuela busca restringir la libertad de sus estudiantes, sea en materia de expresión identitaria o de comportamiento, y cómo ello lleva a la internalización de esas lógicas represoras, que se manifiestan en el autocontrol y la autocensura.

Para ello, la artista toma algunos elementos característicos del sistema educativo del Perú, que reelabora en sus obras con miras a revelar sus cargas más oscuras. Estos elementos son el cuaderno escolar, en particular las ediciones populares que produjera el Ministerio de Educación peruano en los años 1980 [que corresponden a los de la época escolar de la artista]; el aula de colegio, incluidos los pupitres, carpeta del profesor y pizarra color verde oscuro; las láminas escolares, con ilustraciones didácticas a todo color; los diplomas de honor, y el uniforme escolar único, que se estableció durante el gobierno militar, a principios de la década de 1970, y que se mantuvo vigente por casi treinta años: camisa de popelina blanca de manga corta, falda hasta la rodilla, con tirantes en forma de H en la parte delantera y cruzados en la parte posterior, color gris “rata” y calcetines hasta debajo de la rodilla, del mismo color gris.

Estos distintos elementos aparecen en varias configuraciones, a veces solos, y otras, juntos con otros. Los más repetidos son el uniforme y el cuaderno, que aluden, respectivamente, a la rigidez de las normas y a las lecciones impartidas. Una de las más contundentes de estas piezas es la instalación Silencio [2024], en la que se encuentran suspendidos once uniformes femeninos de colegio público [el número responde a los años de formación escolar obligatoria] hechos en tela tocuyo y pintados con acrílico. Pero hay algo peculiar en estos, pues en el primero, los tirantes en forma de H han sido modificados para convertirlos en una S, de modo tal que como conjunto forman la onomatopeya shhhhhhhhhh, a la que alude el título de la pieza. Estos uniformes, alineados, uniformizan a esas estudiantes ausentes, invisibilizadas y silenciadas por un sistema con guiños castrenses y claramente castrante.

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Nereida Apaza, por Max Hernández-Calvo | artnexus