Exposición Individualdic 2024 - may 2025· Por Andrés Cordón

Moisés Barrios

Galería Extra

A veces, la cotidianeidad es más fácil de sobrellevar si la volvemos a pensar desde la nostalgia de nuestros recuerdos. Plantear nuestras vidas en función de lo aprendido o lo desaprendido, pero también, desde las circunstancias emocionales que nos forman como seres humanos. Moisés Barrios [Guatemala, 1946] recuerda que su primer contacto con el mar lo tuvo en 1967, a la edad de veintiún años. Este evento tuvo tal relevancia en su vida que hoy, 57 años después, es el mar el eje temático de su más reciente exposición individual en Galería Extra, en la Ciudad de Guatemala. Refiere el texto de sala que gran parte del idilio del artista con el océano Pacífico radica en la particularidad de dos eventos puntuales. El primero, ser consciente de la poca distancia de separación entre la casa donde reside y éste; el segundo, y no menos importante, el impedimento de no saber nadar, condición que le crea una sensación de fascinación y respeto con la inmensidad del cuerpo acuático.

“Mar sobre mar”. Tan poético es el título como la representación de cada una de las situaciones y de los submundos que se desarrollan dentro de ese apacible ecosistema. La Extra, al ser un espacio reducido y particularmente acogedor, propicia la naturalidad y simpleza necesarias para que todo sea más digerible para todo tipo de visitante. El trasfondo personal se hace notar a simple vista, empezando por la pieza que abre el recorrido, un autorretrato cuya composición simula ser un selfie –término que da título a la pieza–, colocado sobre un tapiz con diseño de coloridas flores tropicales, como aquella fotografía colgada en una pared de una casa de habitación que rememora un instante vivido en alguna de tantas visitas a cualquier lugar. El público se encuentra desde el principio con un escenario propicio para convertirse en parte del anecdotario visual de la muestra, adoptando el papel de un turista más que compartirá, por medio de una instantánea, su vivencia significativa.

Es en las pinceladas de las obra de Moisés Barrios en donde cada imagen se revela como la indeleble huella de un momento concreto, especialmente en el conjunto de postales representadas en acrílicos de mediano formato que componen la serie Paisajes recientes, una alusión al costumbrismo sintético de Paul Gauguin, pero con un simbolismo propio de la región costera guatemalteca lleno de imágenes que solo se encuentran dentro de un ritmo de vida alejado del bullicio y la insipidez de la urbe; algunas tan peculiares como la de un personaje que monta a caballo por la orilla del mar, o un músico errante con un atuendo que se niega a estar acorde con el caluroso clima; otras más tradicionales, como la rústica mesa de madera remendada que se encuentra afuera del local con los cocos de la venta del día cuidadosamente apilados, listos para ser consumidos, o quizás, un grupo de niños que disfrutan refrescarse con una espontánea zambullida lanzándose desde una roca, y los ya tradicionales cayucos de madera en donde se desplazan desde jóvenes hasta ancianos buscando la pesca del día, o simplemente disfrutando de un paseo en la sosegada corriente. El aspecto de la flora local se disuelve sobre la superficie del agua en dos lienzos de grandes dimensiones que representan la serie Reflejos de palmeras en Iztapa [No. 1 y No. 2], pinturas donde las hojas prácticamente se convierten en manchas de color abstractas, pero que cuentan con un impecable estudio de luminosidad acentuado por el matiz de los pocos colores utilizados en cada una de ellas. Composiciones de tipo impresionista en donde no hay distinción entre el cielo y su reflejo, dando al espectador un testimonio de la capacidad resolutiva del artista.

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Moisés Barrios, por Andrés Cordón | artnexus