Exposición Individualdic 2024 - may 2025· Por Alessandra Simões

José Patrício

Paço Imperial

El límite sutil entre el orden y el caos parece ser una línea maestra que atraviesa toda la obra del artista de Recife José Patrício, para quien hasta la más rígida de las fórmulas matemáticas posee una dimensión expresiva. Fue lo que mostró recientemente la exposición “Agitações pelo número” [Cálculo de números], con más de setenta obras del artista, en el Paço Imperial, en Río de Janeiro. Con la curaduría de Paulo Herkenhoff, la muestra ocupó las salas Gomes Freire, y su antecámara, y Treze de Maio, en el primer piso del Paço Imperial. A partir del concepto orientador de número, que traspasa toda la obra de Patrício, la muestra presentó un gran conjunto de obras que señalan los principios matemáticos en relación con la tradición constructiva del arte brasileño.

Autor del libro José Patrício: cogitações sobre o número [José Patrício: reflexiones sobre el número, 2010], que cubrió casi tres décadas de la trayectoria del artista, Herkenhoff encaminó esta curaduría hacia la dimensión de la geometría y de teorías filosóficas de la matemática presentes en la obra del artista. El curador creó un recorrido en la exposición en que dispuso los trabajos en las salas de acuerdo con sus series, iniciando la muestra con la Sala Dourada, la antecámara de la sala Gomes Freire, que abrigó la obra Estrutura modular dourada [Estructura modular dorada, 2019], en placas de metal dorado, puntillas de latón y esmalte sobre madera, que abre la exposición. En el recorrido de la muestra, los espectadores pudieron observar cómo este “caos organizado” del artista se desdobla en una multiplicidad de combinaciones, como piezas de un inmenso rompecabezas.

En la frontera entre instalación y pintura, el trabajo de Patrício parte del arreglo de objetos cotidianos, como dominós, dados y botones, a fin de crear patrones e imágenes que pueden tener carácter geométrico u orgánico, aunque no dejen de proteger una familiaridad enigmática con lo cotidiano, teniendo a la vista la posibilidad de reconocer aquellos elementos en las composiciones. Fue justamente esta estrategia la que llevó a Patrício a destacarse en el mundo del arte al final de los años 1990, cuando creó una instalación para el Convento de Saõ Francisco, en João Pessoa. En esta ocasión, el artista utilizó dominós como elemento clave para muchos de sus trabajos. Cuando se ven de lejos, los patrones observados adquieren una sorprendente cualidad geométrica y pictórica.

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José Patrício, por Alessandra Simões | artnexus