En un siglo XXI que nos sorprende con la aparición y/o sostenimiento de realidades sociopolíticas tristemente coincidentes con las ficciones distópicas descritas por Orwell, una exposición como “Difficult Readings” [Lecturas difíciles], del artista cubano Jesús Hdez-Güero [La Habana, 1983], es prácticamente imprescindible. La muestra, curada por Félix Suazo, reunió seis obras que bien pueden inscribirse dentro de ese “archivo de ‘invisibilidades sociales’” que, según el artista, va construyendo su práctica.
La instalación Wrong Time for Famous Writers. Version #2 Cuba / Época incorrecta para escritores célebres. Versión #2 Cuba [2013-2024] está formada por once pilas de libros a los cuales se les ha arrancado la cobertura del lomo, dejando en ellos una sola letra legible. De este modo, las pilas forman los nombres y apellidos de escritores cubanos –Reinaldo Arenas, Roberto Valero, Eddy Campa, entre otros– quienes, habiendo sido censurados, abandonaron la isla durante el éxodo del Mariel, en 1980. Sus voces quedaron en buena medida apagadas, debido a las dificultades que el proceso migratorio trajo a sus vidas. Hdez-Güero dispuso las pilas sobre una pared negra y en un ambiente oscuro, e iluminó levemente cada una con una pequeña lámpara, aludiendo así a su acción de “sacar a la luz” estos nombres olvidados. Este acto de exhumación, como bien lo describió Suazo, se verifica igualmente en la acción de desnudar los lomos para entresacar, letra a letra, el nombre de cada autor. Inevitablemente, las texturas generadas en los lomos remiten a los muros que se descascaran en los vetustos edificios de La Habana vieja, reforzando la imagen aplastante del olvido y el deterioro impuesto desde las esferas de poder.
La videoinstalación titulada Bilateral Dialogue / Diálogo Bilateral [2014-2015] confronta dos pantallas en las que se reproducen, respectivamente, los discursos que Raúl Castro y Barack Obama pronunciaron el 17 de diciembre de 2014 con motivo de los cambios que la administración Obama introdujo en la política de Estados Unidos hacia Cuba. Estos incluían la reanudación de las relaciones diplomáticas entre ambos países y el subsecuente alivio de las restricciones que la nación norteamericana había impuesto a la isla caribeña por más de cincuenta años, en lo relativo a comunicaciones, viajes y exportaciones. Los videos fueron editados eliminando las palabras y dejando solo los silencios y los casi imperceptibles sonidos de los pocos movimientos de los mandatarios. Así, Obama y Castro se enfrentan como los protagonistas de un diálogo mudo, que enfatiza sus gestos, poses, e, incluso, los objetos y decoración de sus oficinas. La obra no solo revela el fondo históricamente irreconciliable de las ideologías que representan y defienden ambos personajes, sino la frágil sostenibilidad de sus acuerdos.
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