Bajo el título borgesiano “No comercia con palabras, no trafica con sueños y está intocado por el tiempo”, Instituto de Visión albergó la primera exposición personal que el artista realiza en suelo colombiano desde 2015. Una elección atrevida y sugerente que conecta la propuesta con la traducción de uno de los conocidos Two English Poems [Dos Poemas en Inglés, 1934] del literato argentino. La muestra agrupa un variado conjunto de manifestaciones como la pintura, el collage, la escultura, el video, el cual da cuenta de su producción más reciente, fundamentalmente del período 2019-2024. Aunque puede apreciarse al fondo de la galería, en una sala de menor dimensión y casi a modo de anexo, el conjunto conformado por los videos White Balance [to think is to forget differences] (Balance de blancos [pensar es olvidar las diferencias]), de 2002, y TelevisiOn [An Address] (Televisión [Una dirección]), de 2002-2007; la impresión digital en blanco y negro Cosmic Background Noise Explorer [Explorador del ruido cósmico de fondo], de 2019; así como la fotografía Spiritual Still [Todavía espiritual], de 2002.
Del grupo de obras fundamental, varias son las piezas que destacan, tanto por su factura y visualidad como por el contenido conceptual e intertextual de estas. El díptico The time that remains [El tiempo que queda], de 2024, realizado en piel de cerdo blanqueada y solarizada, establece un juego visual con el espectador mediante el contraste de la relación fondo-figura y la similitud de la fuente y las dimensiones empleadas. Desde el título, la pieza se presenta como sentencia que advierte y condena. El texto se divide en tres niveles, donde, escrito en una fuente de mayor tamaño, se lee en ambos soportes WE ARE [NOSOTROS SOMOS]. El pronombre empleado no solo condensa la mixtura de género propia del idioma, sino que quiebra la división artista-creador / público-espectador. De la misma forma que en el verbo conviven el ser y el estar, lo esencial y permanente –cualidad o característica–, con lo transitorio y circunstancial. Con una dimensión intermedia se relaciona Being Attacked [Siendo atacado] con Being Attracted [Siendo Atraído]. La casi imperceptible diferencia entre ambos implica un grado de concentración elevada poco común en el espectador contemporáneo, bombardeado por la velocidad y abundancia de la información visual. El contraste paradójico pareciera evocar lo sublime kantiano como experiencia humana. Y finalmente, en el nivel inferior, las pequeñas líneas By The Future [En el futuro] y By An Object At The End Of Time [Por un objeto al final de los tiempos].
Aunque yace implícita una relación entre el universo animal y el humano, dada sobre todo por el soporte empleado, las frases empleadas como alusiones intertextuales poseen mayor peso. La primera proviene de la película Tenet [2020] de Christopher Nolan, donde se juega con las nociones del tiempo desde la idea de la inversión y el residuo. Mientras que la segunda está asociada al pensamiento de Terence Mckenna, creador de las teorías del mono dopado [Stoned Ape], sobre la importancia del consumo de hongos alucinógenos en la evolución de los humanos, y de la onda de tiempo [Timewave] o la novedad, cuyo postulado fundamental define la naturaleza del tiempo y ubicó el fin del mundo en 2012 mediante cálculos. Un eco de esta pieza, en un sentido más intimista tanto por su dimensión como por su montaje, se encuentra en We are being attacked by the future [Nos ataca el futuro], de 2024, presentada museográficamente en la pared opuesta y resuelta desde la impresión en madera intervenida de un still de la película antes mencionada.
Sigue leyendo este artículo
Este artículo es exclusivo para suscriptores de artnexus. Suscríbete para acceder al contenido completo y a todo nuestro archivo desde 1976.
