Exposición Individualdic 2024 - may 2025· Por Pilar Altilio

Emilio Renart

Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat – Del Infinito

De forma inédita, y con los mismos propósitos, la figura del artista Emilio Renart [Mendoza, 1925-Buenos Aires, 1991] fue actualizada para las nuevas generaciones, así como para quienes lo conocieron, para volverla visible en todas sus variantes de producción. Ambas muestras “Alienígena. Emilio Renart y su práctica artística y social”, curada por Sebastián Vidal Mackinson en Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, y “Constancia de la especie. El archivo de Emilio Renart”, en la galería Del Infinito, curada por Javier Villa, reconstruyeron el imaginario perceptivo de un artista que tomó las tensiones del contexto, pasando de la experimentación volumétrica a la obra de pequeño formato, volviendo a presentar uno de los artistas de la plástica argentina que abrevó en la potencialidad del hecho creativo. Renart fue definido en su tiempo como “artista social” y creador del “ejercicio de convivencia”, sobre todo porque a través de su trabajo con la creatividad aspiró a sanar su dolor ante la pérdida de una hija en un accidente.

En la retrospectiva, señaló Vidal Mackinson, la palabra Alienígena no es una referencia a los originarios de otros mundos o planetas, sino “la condición extraña de una práctica que operó en la escena porteña de manera contundente”. En Fortabat se montaron 174 obras, un trabajo que le tomó tres años de búsquedas entre coleccionistas privados y públicos, donde no solo encontró piezas únicas y casi nunca exhibidas, sino que ordenó los distintos períodos para poner en contexto cada cambio operado en sus obras. Sus obras de los 60, como Integralismo Bio- Cosmos, se exhibió acompañada de una gigantografía junto con la única superviviente, para orientar al espectador sobre el conjunto completo. Los dibujos y pinturas de los 70, donde exploró con tintas y aguadas ciertas pilosidades de las células hasta llegar al concepto Anverso-Reverso, icónico en su producción de piezas escultóricas encajadas al vacío en un espacio delimitado. Hasta llegar a las últimas obras expuestas en 1989 poco antes de morir, la serie Multimágenes, en Galería Ruth Benzacar.

Bio-Cosmos Nº 3, que ganó el Premio Nacional del Instituto Di Tella de 1965, con un jurado integrado por el célebre teórico estadounidense Clement Greenberg, el francés Pierre Restany y Jorge Romero Brest. La parte central que resguarda el Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata es un sexo femenino con volumen y luces que salen de su interior. Para moldear esas grandes piezas que se encastraban sutilmente para lograr esa presencia monumental, Renart diseñaba aparatos que le permitían lograr las curvas. Instalado unos meses en Francia gracias a la beca del Premio Braque entre 1968 y 1976, se declaró “cansado de la indiferencia y de hipercompetir”, y abandonó la producción artística para dedicarse a la docencia. En 1983 presentó una muestra en el Espacio Giesso, donde el crítico Hugo Monzón lo invita a dictar un curso sobre Introducción a la Creatividad en el Museo Sívori. Allí surgen sus ideas sobre “las facetas de la creación” que alcanzan a todos los hombres, sean o no sean artistas.

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Emilio Renart, por Pilar Altilio | artnexus