Tejer el cielo: Abstracciones textiles de la Colección Jorge M. Pérez

Jorge Eilson. Quipus 79b, 1978. Lienzo pintado sobre madera. 89.9 x 122.9 x 15.2 cm (35 25/64 x 48 25/64 x 5 63/64 pulgadas). *

Colectivajun 2024 - nov 2024· Por Carol Damian

Tejer el cielo: Abstracciones textiles de la Colección Jorge M. Pérez

Espacio 23, Miami

Los últimos años han sido testigos de un nuevo entusiasmo por el arte textil y sus diversos contextos, materiales, métodos e historia. En la actualidad, los textiles ocupan un lugar excepcional para recorrer temas complejos relacionados con situaciones sociopolíticas, género e identidad. Alguna vez relegados a “artesanía”, “trabajo de mujeres”, “sexualidad” y “decoración”, etc., los textiles, el arte en fibras, el tejido, el bordado, y la variedad de técnicas desarrolladas a lo largo de los años, pueden ahora apreciarse dentro del discurso de rigor conceptual y significado más allá de su elaboración, y con el reconocimiento de los hombres como productores clave (que lo eran en muchas comunidades aborígenes). “To Weave the Sky: Textile Abstractions from the Jorge M. Pérez Collection” (Tejer el cielo: Abstracciones textiles de la Colección Jorge M. Pérez) les rindió homenaje a obras basadas en textiles, pertenecientes a la Colección Pérez –muchas de las cuales nunca antes se habían exhibido en público– y empleó estas adquisiciones como puntos focales a partir de los que estructuró diálogos creativos con obras de arte en otros medios. La amplitud de la Colección Pérez permitió a los curadores crear una instalación magistral de obras que llevan los textiles a un nuevo ámbito de entendimiento, como aspectos fundamentales de toda la producción del arte a lo largo de los años, en lugar de relegarlos a una categoría de producción en fibras. “To Weave the Sky” (Tejer el cielo), que presentó obras de más de cien artistas intergeneracionales de todo el mundo, estaba inspirada en los nexos tradicionales del tejido con la abstracción y la geometría, el paisaje y lo orgánico, la tactilidad y la intimidad, y las cosmologías y los rituales indígenas. Curada por Tobias Ostrander en estrecho diálogo con las curadoras de la Colección Pérez, Patricia M. Hanna y Anelys Álvarez, la muestra intentó descubrir la fascinación contemporánea con el medio, que ha sido históricamente marginado al género de artesanía dentro de los contextos artísticos occidentales.

Entender la extraordinaria historia de las artes en fibra a través del mundo por miles de años le da una resonancia particular a la creación de tantas obras de artistas que ven al pasado inspirar al presente. Los curadores de la exposición siguieron el uso de la abstracción y la geometría, dos elementos clave en la producción de los textiles durante generaciones. El proceso básico de la producción de los textiles en la Antigüedad comenzó con la elaboración de cestas que involucraba el cuidadoso entrelazado de hebras de fibra encima y debajo de la otra para crear un diseño que dependía de ángulos rectos, básicos también para la abstracción geométrica. Textil es un término genérico que incluye diversos materiales a base de fibras, incluidos cuerdas, lanas, filamentos, hilos, diferentes tipos de telas, etc. Existe evidencia arqueológica de que el tejido ya se conocía en la Era Paleolítica, desde hace veintisiete mil años, en una variedad de cestería trenzada y sofisticadas telas tejidas entrelazadas o llanas. Los textiles más antiguos conocidos en las Américas son remanentes de cestas y telas finamente tejidas, hechas de fibras de plantas y cordelería encontradas en Perú y que datan de entre los años 10.100 y 9.000 A.C. A través del mundo, hombres y mujeres han producido tejidos que van desde lo utilitario hasta lo sagrado, empleando técnicas de relevancia histórica y tradicional.

Los artistas de esta exposición se inspiraron en métodos y materiales textiles y significados simbólicos que los conectan con la producción tradicional en una escala global. La importancia de la malla marcó el hilo curatorial que guio cada obra y su papel en la instalación, que fue organizada en cinco secciones: "Chromatic Structures" (Estructuras cromáticas), "Landscape Gestures" (Gestos paisajísticos), "Spiritual Constellations" (Constelaciones espirituales), "Political Fabric" (Tejido político) y " Threadbare" (Raído). Dentro de cada una, los curadores incorporaron con maestría otros medios, en especial pinturas, con el fin de que profundizáramos nuestros conocimientos y la apreciación de la importancia e influencia de las artes textiles desde la Antigüedad hasta el mundo moderno. Patrick Dean Hubbell, un artista navajo, hizo su contribución al catálogo con un ensayo que debería ser considerado clave para entender la intención artística desde una perspectiva indígena. Él describe el tejido como su “primer encuentro con el diseño geométrico con referencias a la simbología” (1). Su obra, You Brought the New Day to Me (Me trajiste el nuevo día, 2019), combinaba óleo, acrílico, barra de óleo, esmalte e hilo cosido sobre lienzo como un estandarte colgante, con flecos, con diseños que evocaban diseños nativos. Presentaba elementos clave para la exposición en diálogo con tapetes de lana de Kenneth Noland, más conocido por sus pinturas (una de las cuales estaba incluida en la muestra). Otras pinturas de Fanny Sanín, Gene Davis y Robert Motherwell reforzaban la estructura geométrica encontrada en diversos medios y dependían de interacciones cromáticas. Frances Trombly creó efectos similares en Pink Silk with Canvas (Seda rosa con lienzo, 2013), hecha de algodón y seda teñida y tejida a mano, que hacía homenaje al proceso al margen del telar.

Sigue leyendo este artículo

Este artículo es exclusivo para suscriptores de artnexus. Suscríbete para acceder al contenido completo y a todo nuestro archivo desde 1976.

Tejer el cielo: Abstracciones textiles de la Colección Jorge M. Pérez | artnexus