La primera exposición de Roberto Gil de Montes en una galería, kurimanzutto, “Reverence in Blue” (Reverencia en azul), que se refiere al fondo azul de muchas de las obras, llegó para darles a los neoyorquinos una oportunidad de ver la obra de este artista mexicano/chicano/norteamericano, como se describió él en una reciente conversación en la galería. Su obra ha generado mucho interés desde que fue incluida en el proyecto más comentado en el Arsenale, “The Milk of Dreams” (La leche de los sueños). Esta bienal fue la primera en ser curada por una mujer, Cecilia Alemani, quien tiene una extraordinaria visión precisa en cuanto a su apreciación de las historias del arte que necesitan ser incluidas y reconsideradas. El título de la exposición proviene de un libro de Leonora Carrington, la artista surrealista británica que fue honrada con la exposición de varias de sus obras más famosas en el pabellón principal de la bienal, junto con las artistas surrealistas que constituyeron una gran fuerza dentro del movimiento y, sin embargo, nunca antes habían sido destacadas en una exposición tan rigurosa y detallada. En el Arsenale, Alemani continuó el proceso de inclusión, enfocándose en exponer la obra de artistas que habían estado trabajando activamente por largo tiempo y, no obstante, habían recibido poca atención de los medios convencionales o de la mecánica de las ferias de arte, exposicones de arte y subastas de arte contemporáneo.
En la galería kurimanzutto de Nueva York, las pinturas de Roberto Gil de Montes brindan un refrescante punto de vista sobre la estética gay con un componente étnico. A diferencia de otras descripciones modernas/urbanas del tema, las obras de Roberto Gil se enfocan principalmente en los pescadores de La Peñita, el pequeño pueblo donde él ha estado viviendo y pintando durante los últimos veinte años. Las obras son entonces una amalgama de la estética nativa y el arte contemporáneo; en este caso, la cultura huichol, que llena las pinturas con máscaras de animales, el posicionamiento hierático de los hombres y la descripción de la naturaleza que los rodea como parte integral de la composición, más que como información pictórica general.
La pintura titulada Wrecked (Destrozado) presenta a un pescador que ha desembarcado en una playa, con su bote detrás de él como un halo protector, después de la tormenta que lo ha llevado hasta la playa. La pose serena y la expresión nos recuerdan la pintura El pescador que fue presentada en el Arsenale y que los críticos citaron como ejemplo de su apropiación de la famoso La Nascita di Venere (Nacimiento de Venus) de Botticelli, en la Galleria Uffizzi. Sin embargo, a diferencia de la Venus, ni el pescador ni el hombre en la concha están totalmente desnudos, aunque en las dos obras el torso desnudo del hombre es la parte central de la pintura, irradiando una tranquila sensualidad en reposo que ha sido empleada por artistas para representar diosas/mujeres por siglos. El desnudo femenino reclinado fue, después de todo, una de las grandes contribuciones al arte occidental, ideada por Giorgione y, sobre todo, por Tiziano.
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