Exposición Individualjun 2024 - nov 2024· Por Agustina Battezzati

María Magdalena Campos-Pons

Brooklyn Museum

Como parte de la exposición en el Brooklyn Museum, Magdalena Campos-Pons participó en una conversación abierta con la curadora Carmen Hermo. Un diálogo que Campos-Pons diría, durante la charla misma, que es una obra de arte en sí: una declaración para “una revolución de conversación y entendimiento”1. Este interés por el diálogo, la importancia del entendimiento mutuo, la escucha atenta y el intercambio, toma forma en el trabajo de Campos-Pons a través de su interés por la proximidad2, por lo que persigue, indaga y busca como artista. El enfoque autobiográfico, entendido como la narración de “experiencias muy particulares”, “pequeños puntitos” en una esfera más amplia, abre nuestra mente hacia todo lo demás3. Si empiezo con las propias palabras de Campos-Pons es porque su pensamiento místico está totalmente entrelazado con sus obras; ambos se construyen en giros circulares y juntos nos brindan una vía para explorar el arte.

Entre los temas que aborda la muestra “María Magdalena Campos-Pons: Behold” (María Magdalena Campos-Pons: Contemplar), que recorre varias décadas de la carrera de la artista, se encuentran la maternidad, la sororidad y la mujer. Es importante resaltar que esta es la primera exposición monográfica de una artista cubana en el Brooklyn Museum, institución que ocupa el edificio donde se exhibieron las obras de Campos-Pons al menos desde 1987. Esto deja en evidencia que las obras expuestas inauguran y reabren líneas de conocimiento y de cuestionamiento que fueron relegadas durante mucho tiempo. La obra con la que inicia la exposición, Spoken Softly with Mama (Hablado Suavemente con Mamá), del año 1998, es una instalación de medios mixtos con sonido de Neil Leonard que revela diferentes huellas en este sentido. Pensada como un “altar de celebración a las mujeres de la familia”4, un homenaje, la obra de arte, como sugiere su título, entrelaza modos de la palabra dicha con formas de conocimiento. Campos-Pons pone en relación esta pieza con la idea del “murmullo familiar”5, entendido como aquellas conversaciones que solo pueden suceder en familia en el espacio de una habitación. En tanto susurros, podemos imaginarlos silenciosos, pero también esparcibles, extendibles y poderosos. Por fuera de lo institucionalizado, el conocimiento susurrado florece, de seguro, de la proximidad. Al hacerlo, se dispersa, como sugiere la constelación de planchas y tablas de planchado esparcidas en la instalación, a través de objetos, materialidades, así como acciones, labores y tareas.

La exposición también aborda búsquedas de identidad. When I Am Not Here (Cuando no estoy aquí) / Estoy Allá, Tríptico I, del año 1996, es un tríptico fotográfico que muestra una secuencia de tres retratos diferentes en Polaroids en color de gran formato. En una de las imágenes, una mujer se para frente a la cámara con los ojos cerrados y lleva la frase “Identity could be a tragedy” (La identidad podría ser una tragedia) escrita en el pecho. Magdalena Campos-Pons define la identidad como “todo lo que soy y todo lo que no soy”, considerando que “todo lo que quiero destruir” es algo que también es “parte de mí, de una manera u otra”6. Una suerte de comprensión captada por la posibilidad, el actual podría, de una tragedia de nuestras identidades. Una identidad entonces móvil, fluctuante, que lleva consigo la vida y la muerte. Otra de las imágenes, también un retrato de mujer, tiene una inscripción en español, “Patria, una trampa”, fusionando ahora cruces de lenguas y hogares.

Sigue leyendo este artículo

Este artículo es exclusivo para suscriptores de artnexus. Suscríbete para acceder al contenido completo y a todo nuestro archivo desde 1976.

María Magdalena Campos-Pons, por Agustina Battezzati | artnexus