Exposición Individualjun 2024 - nov 2024· Por Yohanna M. Roa

Laura Anderson Barbata

Marlborough Gallery

Marlborough Gallery presenta “Singing Leaf” (La hoja cantante), la primera exposición de la artista mexicana, residente en Nueva York, Laura Anderson Barbata. La muestra, que incluye tres décadas de trabajo, es generosa y rica visualmente, cargada de sutilezas, elegancia, textiles y materiales naturales que embelesan: fotografías, dibujos, collages, textiles, videos, instalaciones y esculturas, así como documentación en medios mixtos de una selección de proyectos sociales iniciados con numerosos colaboradores. La primera impresión al acceder al espacio, es que la estancia de las obras en la galería hace parte de un viaje que seguramente empezó mucho antes. A finales de los años 90, Anderson realizó numerosos viajes a la Amazonia venezolana, en donde su relación con el medioambiente y con las comunidades de la región transformó su metodología de trabajo. Muchos materiales como el ladrillo, que en una ciudad como Nueva York son permanentes y sólidos, debido a la humedad, en la Amazonia se resquebrajan y desmoronan; la necesidad de documentar lo perenne, los transitorio de la vida misma y la fragilidad de nuestros cuerpos, es un espacio intuitivo y de exploración para la artista.

Quizá por ello, resulta pertinente y evocadora la obra El viaje, autorretrato (1996/2023) que incluye una canoa de madera tallada, figuras de cera de miel, maíz y plexiglás, sobre un río de pétalos de cempasúchil (caléndula) frescos, que atraviesa diagonalmente una de las salas del primer piso. Durante sus estancias en la Amazonia la artista llegó a un acuerdo con la comunidad; ellos le enseñaron a hacer canoas y ella les enseñó a hacer papel. Este intercambio de conocimientos deviene en una reflexión acerca de su relación con la historia y la memoria, ¿quién es ella? ¿Y qué es lo que está viviendo? ¿Es suyo, en realidad, ese pasado colonial que le han adjudicado? La canoa se convirtió entonces en un medio para reencarnar esa historia, a partir de una nueva articulación en su cotidianidad, la enseñanza comunitaria.

“Singing Leaf” (La hoja cantante) es una exposición pensada desde la experiencia corporal: sobre la canoa hay una figura sin cabeza; Anderson cortó un poco más abajo de los hombros, y es que la percepción del mundo cambia cuando estás en la selva. En medio de su trabajo en la selva, la artista percibe que toda su experiencia de vida hasta el momento, a través de sus ojos, oídos y mente, la había seducido y engañado. Este cuerpo de mujer recortado está cubierto con dientes de maíz, y tiene una especie de pátina del polvo que se acumulaba en el taller de Anderson, proveniente del ladrillo y las piedras que se desmoronaban. Se trata de un simbolismo, que reconoce la unicidad entre la carne, la materia y el espíritu, y sobre todo la necesidad de nutrir esa relación, como manera social de hacer nuestra travesía por el mundo. El río hecho de flores de cempasúchil, por sobre el cual esta figura que es Laura misma navega, es un viaje también hacia la muerte, guiada por un pequeño perro que sí tiene su cabeza, sus ojos y su boca.

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Laura Anderson Barbata, por Yohanna M. Roa | artnexus