Tras 51 años de haber presentado “Tablas” del multifacético artista Eduardo Terrazas (Guadalajara, Jalisco, 1936), el Museo del Palacio de Bellas Artes acogió su semirretrospectiva. Curada por Daniel Garza Usabiaga, se centra en su obra plástica y gráfica, de modo más explayado que “Segunda naturaleza” (una primer revisión enfocada a su carrera artística, curada por Paola Duarte en el Museo de Arte Carrillo Gil en 2018). Anteriormente, si bien Terrazas gozaba de reconocimiento institucional, este se había fijado en su legado gráfico e industrial, representado en muestras como “México 68. Diseñando una Identidad Olímpica” (2010), o en el núcleo dedicado a su señalética urbana y mobiliario vial, en “Fuimos modernos. Diseño hecho en México 1950-1979” (2018), organizadas por el Museo de Arte Moderno, mientras que otras individuales se acotaban a intervención de sitio o series específicos. Dichas muestras dan cuenta de la meteórica (re)aparición de Terrazas en la escena del arte contemporáneo mexicano, a partir de que presentara “Posibilidades de una estructura” en el Museo de Arte de Sinaloa, en 2010, a sus 74 años de edad, coincidiendo con su management por la galería Proyectos Monclova.
Arquitecto de formación por la UNAM, mejor conocido por ser coautor de la identidad gráfica de los Juegos Olímpicos de 1968, se ha desempeñado como diseñador, urbanista, arquitecto y artista. Como creador visual es reconocible por su definido estilo, estrictamente abstracto geométrico: la síntesis entre un deudor del op art, con referencias de inspiración del arte huichol, y un auténtico decano del hard-edge tardío, que ha trabajado discursos formalistas basados en la repetición reticular de estructuras modulares equilibradas, que desarrolla principalmente en pintura y gráfica textil, pero también, ensamblaje y obra para sitio específico.
La muestra recorre su carrera a los largo de cuatro núcleos, que en su mayoría corresponden a series, sumando 144 obras (acervos del MACG, MAM, Museo Tamayo, Museo Jumex, MUAC, entre otros de prestigio), diez de ellas inéditas o retrabajadas exprofeso para la ocasión, abarcando ambientación, proyectos museográficos del propio Terrazas, bocetos, un mural metafotográfico, escultura, un video, libro de artista, y sobre todo obra bidimensional de connotación pictórica –o más específicamente, de la llamada abstracción postpictórica norteamericana–, en realidad hecha en arte textil con técnica wixárika. Cabe recordar aquí que Garza Usabiaga ha llevado la curaduría de algunas de sus investigaciones emparentadas, como la exposición sobre cinetismo en México (2012) y la retrospectiva de Kazuya Sakai (2017), ambas en el MAM.
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