Exposición Individualjun 2024 - nov 2024· Por Victoria Verlichak

Edgardo Giménez

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires – Malba

Malba presentó “No habrá ninguno igual”, exposición antológica del multifacético Edgardo Giménez (Argentina, 1942), que reunió sesenta años de su producción artística. Muy contento con su camino vital, a los 82 años Giménez proclama ser un hombre feliz, “rey” de sus ficciones. Integrante y asiduo expositor del Centro de Artes Visuales del Instituto Di Tella y figura inevitable del pop argentino, Giménez es un autodidacta que inició su carrera trabajando en gráfica publicitaria, y realizó su primera muestra en 1964. Admirador del mundo Disney, el artista confiesa que desde pequeño la animación y los cómics le abrieron las puertas de la creatividad. En sus obras hay alusiones a los personajes de Alicia en el país de las maravillas de Lewis Carroll, a las aventuras de Tarzán, el protagonista de historietas y novelas de Edgar Rice Burroughs.

En la apertura de la exposición el artista insistió en que el deber del arte es “producir bienestar y alegría”. ¿Cuánto hay de ironía y/o desafío en esta definición? Pareciera que Giménez se permite el optimismo, y eso, en un mundo repleto de conflictos, quizá también sea una provocación. Habrá que creerle; el título de una instalación de 2022 sostiene que Es el amor, es el amor lo que hace girar al mundo. Por de pronto, más de 120 mil espectadores se sintieron interpelados por su desbordante fantasía y respondieron masivamente a su invitación de tomarse un respiro de la realidad. El artista observó a los visitantes que entraban intrigados a la sala; concluyó que salían con sonrisas en sus rostros. Quizá muchos de ellos ya habían visto Re Mona, su gran intervención en la fachada del Centro Cultural Recoleta en 2019 con una risueña mona, gran personaje en su repertorio. En Argentina, ser o estar “mona” es ser o estar bella, y el prefijo “re” es un modismo que refuerza el adjetivo. En palabras de Giménez, la obra representó “la alegría, la simpatía y la diversión”.

“La exposición funciona como un film antológico donde cada escena refleja el tema, el estilo y las obsesiones de Giménez”, señaló la curadora María José Herrera. En efecto, seis secciones despliegan alrededor de ochenta coloridas obras, que se extienden entre diseño gráfico y arte aplicado, pinturas, esculturas, instalaciones, escenografías. Ingenio y humor en afiches, dibujos y fotos de proyectos arquitectónicos, fotografías del autor con tempranas piezas de su autoría y con personajes del mundo del espectáculo, cuyo brillo y glamour parecen seducirlo. Una de las primeras obras que se observan al ingresar a la sala de exhibición es la imponente escultura de Divine, actor y cantante estadounidense, importante figura de la escena LGBT; también conocido por su aparición satírica como drag queen en la película Pink Flamingos de John Waters.

Sigue leyendo este artículo

Este artículo es exclusivo para suscriptores de artnexus. Suscríbete para acceder al contenido completo y a todo nuestro archivo desde 1976.

Edgardo Giménez, por Victoria Verlichak | artnexus