Alice Rahon fue, junto con Wolfgang Paalen, precursora de la abstracción en las artes visuales en México al divulgar una vertiente del surrealismo, más allá de los estereotipos oníricos en que se le suele concebir. Estos artistas ejercieron búsquedas de transformaciones sociales por expansión de las posibilidades de prácticas artísticas no figurativas, o de gestos expresivos y metáforas que surgían del restar narrativas formales en los trazos o de la mezcla e hibridación de detalles literales y áreas de mera fuerza creativa.
El curador Daniel Garza Usabiaga destaca este aporte en ambas muestras en el Museo Kaluz y en la Galería Oscar Román en torno a Alice Rahon, a través de su exhaustiva pesquisa de obras y materiales singulares poco conocidos. Es indispensable considerar el papel decisivo que tuvo en estos procesos la revista DYN, editada por Paalen –de la que se exhiben ejemplares en el Museo Kaluz–, para la investigación de la experiencia sensible vertida en la cultura material de grupos originarios de la costa noroeste y diversas latitudes en América y otros continentes.
Una obra como Elipse (1962), exhibida en la galería Oscar Román en un conjunto de trabajos en tinta sobre papel que rememoran técnicas orientales, es impronta de gestos anímicos, ¿elipses que se despliegan y una que permanece en su propia danza?
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