Paysage Géométrique” (Paisaje geométrico) es el título de la muestra del artista cubano, residente en Madrid, Waldo Balart (Cuba, 1931), en la galería Bendana Pinel, de París, del 13 de mayo al 29 de julio de 2023.
Como es en el caso de la obra de Balart, la localización en el espacio de la galería se remite no solo a la unidad funcional de la obra sino también, a un conjunto polisensorial que se ofrece como espectáculo armonioso. El paisaje es definido como la representación de un espacio, y en función de una escala o un módulo; es la parte de un lugar, una extensión o territorio, que puede ser vista desde determinado punto.

La fuerza de su pintura reside en el orden axiomático con que trabaja. Un método lógico basado en una gran experiencia intuitiva en el uso del color, que produce una sensación de profundidad y espiritualidad. Continuando la línea de los grandes maestros de la abstracción, Waldo Balart se reivindica del arte concreto. La realidad del cuadro se presenta como objeto independiente de la representación, en la que el color toma un rol predominante. Próximo a las investigaciones de Theo van Doesburg, también parece signado por la investigación científica y el deambular por varios territorios culturales.
El concepto de espectáculo es un componente de la trayectoria, inusual, del artista en Nueva York, donde realizó varios films junto con Warhol, quien tuvo un rol revolucionario en el campo de la comunicación visual y el diseño. En este punto se define la voluntad de Balart de ir hacia el espectador y de lograr un efecto determinado. Obtuvo un reconocimiento desde el comienzo de su carrera, basado en la solidité de sus planteos.
A partir de la exposición en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid en 1972, el artista reside principalmente en Europa, luego de estadías en Paraguay y Brasil. En 1988 inventa el “orden axiomático”, que es su método de trabajo actual con relación a la gama cromática. Se produce en su obra la decantación de la escuela hard edge americana y de la geometría en Europa. De esa experiencia emerge un sistema inédito no solo en el campo formal, sino también en la combinación de los elementos, traducido como fuerzas en el campo del color (stream field forces).
Impresiona ampliamente nuestros sentidos la obra titulada Force Fields N.° 4 (Campo de fuerza N.° 4 ), de 1997, cuatro relieves articulados en madera pintada y acrílico, cada uno de unos 18 cm, donde alude a factores de influencia como el pro y el contra de una decisión: elegir una manera y disposición u otra induciendo a la intervención activa y consciente del espectador. Todo ello se traduce, simbólicamente, en el examen de las fuerzas que se encuentran en el origen de las situaciones sociales y las conducen hacia un objetivo. Llegamos a la conclusión de que se trata de una abstracción con alto grado de implicación y compromiso.
Las series matemáticas de los colores del arcoíris más el magenta, se combinan y entran en tensión de manera diversa y compleja con el blanco y el negro. Es estas composiciones la fuerza de atracción de los colores se encuentra invertida: los tonos cálidos hacia abajo y los fríos arriba. Una rebelión con respecto a las reglas de la visión académica. Waldo Balart impone su criterio revolucionario.
También hacen parte de la exposición Imágenes fragmentadas integradas de ángulos variables, Imagen ortogonal o Nudos. Los nudos tienen su origen en los noventa y se basan en la emergencia de cuatro colores. La espacialidad como resultado de las interacciones tiene una base matemática, y es en ese punto que Balart define sus obras como “proposiciones”.
En Knots: Untitled (Nudos: Sin título), de 2014, pintura acrílica sobre tela, 97 x 146 cm, se manifiesta la esencia espacial del color. Con este resultado de la percepción pasa de la simple anécdota de la pintura a una vibración de carácter superior, dada la esencia numérica a la base y el ajuste perfecto de la gama cromática, prácticamente iridiscente, mostrando un nivel subliminal y elevado del contraste.
Actualmente, sus obras se encuentran en importantes colecciones, tales como el Museum of Modern Art (MoMA) y el The Metropolitan Museum of Art (MET), de Nueva York; el Pérez Art Museum Miami (PAAM), Miami; Mondriaanhuis, Amersfoort, y el Museo Nacional y Centro de Artes Reina Sofía (MNCARS), de Madrid.
SUSANA SULIC
