Exposición Individualdic 2023 - may 2024· Por Cristiélen Ribeiro Marques

Nino Cais

Casa Triângulo

De la esfera cotidiana al universo religioso, “el destello” sirvió como guía en la exposición individual del artista brasileño Nino Cais, realizada en Casa Triângulo, con la curaduría de Diego Matos, en mayo/junio del 2023. Entre las variadas producciones del arte contemporáneo brasileño, típica de la producción de Nino casi, está la diversidad que se encuentra tanto en los soportes y materiales –fotografías, dibujos, collages, esculturas, videos y vestimentas– como también en lo que abarcan los discursos poéticos y narrativos que revelan las dimensiones de lo cotidiano, del repertorio íntimo y formativo del artista, y, por lo tanto, subjetivo y un tanto autobiográfico.

El título de la exposición, “Nino Cais: Clarão: do pó ao corpo, do corpo à terra” (Nino Cais: Destello: del polvo al cuerpo, del cuerpo a la tierra), destaca la amplia trayectoria del artista entre las trascendencias y las materialidades. Objetos de la cotidianidad, estampas y dibujos decorativos, remiten a memorias que componen un universo visual de ensamblajes, dibujos, lo que para miradas superficiales podría ser asimilado en el contexto de los elementos kitsch, pero en la exposición están imbuidos de intimidad y afectos. El recorrido expositivo tiene como estructura los propios pilares de la actuación artística de Nino Cais, o sea, la evocación de una base de afectos y memorias, el aprecio por la fuerza intuitiva de la creación y una mirada depurada y amplificada del lenguaje escultórico, convirtiendo la muestra en un espacio de encuentro de la tradición del arte brasileño con la exploración experimental de los sentidos.

Exposición Individual: Nino Cais — imagen 1
Nino Cais. Santa Ceia (Santa Cena), 2023. Sillas de madera, camisas, platos de porcelana y espejo. 135 x 650 x 45 cm (53 5/32 x 255 29/32 x 17 23/32 pulgadas). Foto: FIilipe Berndt. Cortesía del artista y Casa Triângulo.

La condición política del arte, como algo inherente a cualesquiera gestos artísticos, se manifiesta en los trabajos que componen la exposición en símbolos, utensilios, palabras, equilibrios y composiciones. Aliados a la fuerza expresiva del cuerpo, el artista crea un sentido de dirección, apunta a su percepción crítica del hacer artístico, lanzando una mirada inquisitiva sobre “los mundos-objetos”. El lenguaje evocado en los trabajos es múltiple, así como es la acepción de la palabra “destello” (clarão, en portugués), presente en el título de la muestra, que puede ser claridad, iluminación u ofuscamiento, los cuales promueven, o la atención, o la distracción de la mirada, y señalan el momento de la ruptura. Ya en la expresión “del polvo al cuerpo, del cuerpo a la tierra”, la presencia del cuerpo se enfatiza con una operación artística que lo transmuta en objetos, al mismo tiempo que el movimiento cíclico de algunos trabajos explora la temporalidad de la vida, sugiriendo un recomenzar permanente.

Adentrándose en la exposición, se puede observar una especie de “epicentro”, término que remite a la idea de un punto nuclear, marcado por la obra Querência (Querencia, 2023), palabra que en la lengua portuguesa tiene dos significados principales: el del lugar de pastaje del ganado, y el de lugar de origen y referencia de una persona. Así, el artista expresa un profundo deseo de vínculo con la tierra, en su sentido de origen y fin, en forma de un gran círculo constituido por doce platos hondos llenos de polvo de variados alimentos y condimentos brasileños. Estos están dispuestos en forma compactada, en cuya superficie aparece impreso en alto relieve el contorno del mapa brasileño, trayendo a cuento la noción política del lugar, articulando conceptos/signos fundamentales para el artista: cuerpo, territorio y Brasil. La disposición circular de la obra nos remite a otra, de la artista brasileña Lygia Pape, Roda dos Prazeres (La rueda de los placeres,1968), que comparte con la creación de Nino Casi un ambiente ritualista en el que se comunica la formulación de nuestro cuerpo social.

De ese punto central irradian traumas y vivencias de la memoria, referencias bíblicas y de la historia del arte, juegos semánticos artísticos, como revelaciones sutiles de nuestra presencia en la vida. En la serie Verónica (2023), son los recuerdos del padre –uno de los pocos, según el artista– los que se hacen presentes. En un papel cuadrangular enmarcado, un paño (¿un pañuelo?), considerado un clásico accesorio utilitario de la vestimenta masculina, se convierte en dibujo por una técnica de contacto conocida como frottage; el mismo recurso se utiliza en Rita (2023), una representación del paño de cocina hecho por la propia madre de Nino Cais.

Ya en Santa Ceia (Santa cena, 2023), una pieza escultórica, se ve en la poética del artista una cierta intrusión escolástica que concilia la fe cristiana con un sistema de pensamiento, particularmente el de la filosofía griega, y una afiliación “duchampiana” por la revaloración del concepto del ready-made, o sea, la operación de descontextualizar objetos industrializados de su cotidianidad y utilidad, transformándolos en obras de arte. Doce sillas de madera, de diferentes formatos, están suspendidas, fijadas a la pared y amarradas con camisas blancas, y reciben, sobre sus asientos, una pila de platos blancos; entre dos conjuntos de seis sillas hay un espejo que reproduce la imagen de quien se planta delante de la obra, que se vuelve un décimo tercer elemento entre los “12 apóstoles bíblicos”.

Esos vastos repertorios y vivencias de Nino Casi integrados a su práctica artística y a los trabajos reunidos en la muestra son una invitación a un continuo recordar y reconstruir, clarificar y corporizar.

CRISTIÉLEN RIBEIRO MARQUES

Nino Cais, por Cristiélen Ribeiro Marques | artnexus