Exposición Individualdic 2023 - may 2024· Por Carlos A. Lanza

Lester Rodríguez

nueveochenta

El capitalismo puede evolucionar a formas de explotación aún desconocidas por la humanidad. Nahuel Moreno

“Acumulación originaria” es el título de la muestra que el artista Lester Rodríguez (Tegucigalpa, Honduras, 1984), inauguró en marzo de 2023 en la galería nueveochenta en Bogotá (Colombia). El proyecto surge como evolución de otras propuestas anteriores, entre las cuales podemos mencionar: “Simetría territorial”, de 2012; “Geografías radicales”, de 2020 y “Business and investment”, de 2022. Todas ellas ubican de diferentes modos la crisis global de la economía y sus consecuencias directas o indirectas en la humanidad, específicamente en los que Frantz Fanon llamó Los condenados de la Tierra. “Business and investment” (Negocios e inversiones) tiene una relación aún más dialógica con “Acumulación originaria”, ya que entre ambos proyectos se establece una relación de continuidad, aunque está claro que cada proyecto define su propio marco de referencias.

Exposición Individual: Lester Rodríguez  — imagen 1
Lester Rodríguez. Dow Jones, 2022. Instalación tubería de metal, pintura de alta resistencia y gas propano. 250 cm x 100 cm (98 27/64 x 39 3/8 pulgadas). Cortesía del artista.

“Business and investment” (Negocios e inversiones) está más relacionado con el comportamiento de los flujos financieros, con las dinámicas que se mueven en la bolsa de valores y las implicaciones que esto tiene en términos geopolíticos y biopolíticos; es un acercamiento, si se quiere, más técnico, donde tiene más peso el estudio de la configuración del modelo económico y su capacidad para incidir en la estructuración del nuevo orden mundial; en cambio, “Acumulación originaria” parte de esos procesos financieros y su impacto en los mercados, pero con el propósito de trazar sus reflexiones a partir de las consecuencias sociales, psicobiosociales y políticas que implican estos procesos de acumulación de capitales en el mundo, es decir, centra su reflexión en una perspectiva más humana.

Me interesa en este texto develar los mecanismos que Lester Rodríguez utiliza para acercarse estéticamente a estas realidades. En principio debo decir que las nuevas formas de producción, acumulación y circulación de capitales tienden a ser muy sutiles y saben enmascararse bajo el velo de un lenguaje altamente ideologizado que esconde las nuevas formas de explotación y alienación que el sistema genera; desde esa perspectiva, este proyecto se configura bajo una narrativa visual sublimada, articulándose desde la zona movediza y profunda del lenguaje. No podría ser de otra manera porque es la única estrategia que permite poner en tensión las relaciones entre economía, poder y lenguaje. La máxima de Rodríguez parece ser la siguiente: Si el mundo de las desigualdades está escrito en un lenguaje económico constituido por unidades léxicas sumamente especializadas y abstractas, entonces el desenmascaramiento de su comportamiento debe estar escrito en los códigos de un lenguaje artístico altamente depurado, sintetizado y funcionalmente sublimado.

Dentro de los diversos lenguajes del proyecto, interesa examinar el concepto de hiperrealismo pictórico que incorpora el artista. No se trata de un lenguaje que pone en escena la representación figurativa desde los cánones del fotorrealismo; una perspectiva así apartaría el proyecto de su lógica discursiva; lo que encontramos es un entramado pictórico a base de gráficas, un paisaje que cuantifica fríamente los desastres de esta economía en la vida de los sectores más vulnerables. Es un discurso pictórico sumamente racionalizado; su fuente es el número, el dato, lo estadístico, pero es capaz de generar profundas reflexiones no solo desde la crítica a las nuevas formas de acumulación de capital, sino también a los medios de la pintura como forma de expresión visual.

En Rodríguez el gesto pictórico busca pensar, indagar, generar preguntas; es cierto que respeta los cánones clásicos de armonía, composición y proporción; de la misma manera, es cierto que utiliza óleo y pinceles sobre lienzo, pero ese aparente clasicismo solo es un gesto irónico, ya que termina introduciendo esas formas tradicionales del género pictórico dentro de una matriz contemporánea de la pintura y, a partir de allí, plasma un nuevo realismo pictórico desde el cual concibe una tensión clave de tipo temporal: la aceleración de los flujos financieros en contraposición a la atemporalidad de la pintura. La imagen permanece estática mientras la realidad de la economía cambia a cada segundo. Tensar estas relaciones de temporalidad no es algo fortuito: no hay forma de entender el arte contemporáneo si no es a través de la dialéctica de lo efímero/eterno, concebida por Baudelaire para comprender la modernidad, pero que sigue estando vigente para discernir la lógica de lo que hoy llamamos posmodernidad.

Vorágine, Acumulación y desgaste, así como Principio de probabilidad, entre otras piezas que integran la propuesta, hacen parte de estas reflexiones en torno a una lógica capitalista sustentada en la irracionalidad, en el desgaste moral del ser humano, en la destrucción de la naturaleza, en el intercambio desigual, en la explotación vergonzosa, en fin, en el brutal saqueo de la dignidad humana, pero el verdadero valor de esta muestra reside en que cada obra es tratada desde una narrativa visual que ha podido distanciarse de lo común para instalarse en el corazón de la trampa. Embrutecido por los modos de la alienación más refinados, percibimos a un ser humano desgarrado y desarraigado que ya no puede reconocerse; solo el arte a partir de una decidida operación de descentralización perceptiva puede llevar al sujeto al reencuentro con su identidad perdida. “Acumulación originaria” es la antítesis visual de una falsa representación del individuo, es la “otra moneda” de una realidad atrofiada, creada desde las nefastas entrañas del capital.

CARLOS LANZA

Lester Rodríguez, por Carlos A. Lanza | artnexus