Las estrellas son negras

Alexandra Idrobo. El día en el que yo nací nacieron todas las flores, 2020. Fotografía digital y collage. Vista de la exposición “Las estrellas son negras”.*

Colectivadic 2023 - may 2024· Por Jaime Cerón

Las estrellas son negras

ARTBO | Salas - Sede Chapinero. Cámara de Comercio de Bogotá

Como parte del proyecto Prietitud, que busca promover el protagonismo del mundo negro en el arte, se realizó la exposición “Las estrellas son negras”, en el espacio expositivo del Programa ARTBO Salas en Chapinero. Uno de los propósitos de la muestra era abordar aspectos diversos de la vida de las personas negras que dignificaran su existencia tanto como generar la apropiación de prácticas sociales y discursos que les han sido negados históricamente. La exposición pone en diálogo proyectos de siete artistas de distintos enfoques conceptuales y temáticos, provenientes de diferentes generaciones, que tienen en común su experiencia de haber sido discriminados, segregados o vulnerados por su raza, pero sobre todo, su interés por situarse en la “negritud”, entendida como forma de extrapolar su propias experiencias de vida hacia un ámbito público, social y político.

La curaduría estuvo a cargo de Laura Campaz, quien anteriormente ha desarrollado proyectos expositivos centrados en la relación de las personas negras con sus entornos sociales y culturales a través de ese potente concepto de la “negritud”. En las “Las estrellas son negras” se resaltan la fortaleza y la belleza de las personas negras cuyas obras abordan relaciones concretas entre sus prácticas de creación y sus propias experiencias de vida. En esa relación parecieran poner en cuestion las diferentes formas en que sus existencias han sido reconocidas o no socialmente.

Colectiva: Las estrellas son negras — imagen 1
Fabio Melecio Palacios. Trapiches, 2017. Poliestireno expandido, tallado cortado y modelado a mano. 200 x 100 x 300 cm (78 47/64 x 39 3/8 x 118 7/64 pulgadas) aprox.*

El título de la exposición hace referencia al libro Las estrellas son negras que fue publicado por Arnoldo Palacios en 1949, en donde se palpa de manera desgarradora el racismo estructural que ha caracterizado el campo social en Colombia y que implica el más extremo escenario de desigualdad en todos los ámbitos. En ese sentido, se centra en una serie de acciones discriminatorias que le son impuestas al protagonista en apenas un lapso de 24 horas. Es uno de los principales referentes para plantear la subjetividad impuesta a las personas afro, como sujetos subalternizados, cuyas desventajas frente a los dominadores cubren todas las esferas de la exitencia.

El mundo del arte no es de ninguna manera una excepción para la movilización de representaciones culturales racializadas en torno a las personas afrodescendientes, negras, palenqueras o raizales (como se nombran las comunidades negras desde las políticas públicas), que ha llevado a su exclusión sistemática del canon hegemónico del arte. Por esa razón es tan significativo que se lleve a cabo un proyecto enteramente “hablado” desde las perspectivas de la negritud porque resalta el racismo estructural que se vive en Colombia, así como en otras partes del mundo.

Dos de los artistas con mayor trayectoría dentro de la muestra son Liliana Angulo y Fabio Melecio Palacios, pero a ellos se unieron Alexandra Idrobo, Carmenza Banguera, Eblin Grueso, Walter Caicedo y Yeison Riascos.

Colectiva: Las estrellas son negras — imagen 2
Yeison Riascos. Descendimientos, 2013. Fotografía digital. 70 x 100 cm (27 9/16 x 39 3/8 pulgadas).*

Liliana Angulo realizó una instalación configurada a partir del aglutinamiento de su propio cabello, que perdió a causa del estrés que le generó tener que lidiar con situaciones discriminatorias asociadas al racismo y misoginía que experimentó como consecuencia de haber asumido un alto cargo público en una entidad cultural de la ciudad de Bogotá durante la pandemia.

La obra Trapiches de Fabio Melecio Palacios complementa una serie de piezas del mismo nombre que recrean a manera de facsimil, o de prototipo, estas sencillas máquinas que han sido un vehículo de explotación laboral dentro de los ingenios azucareros. Su experiencia como operario de una fábríca de poliestirerno, el material utilizado en su construcción, es un referente adicional para rastrear su interés en realizar estos objetos. Las pequeñas y grandes industrías que han desarrollado esta actividad económica históricamente han empleado a muchas personas de las comunidades afro del sur del Pacífico colombiano.

Alexandra Idrobo presenta una serie de tres fotografías de la serie El dia en el que yo nacía nacieron todas las flores (que recuerda una conocida canción de salsa de los años setenta), en donde el cuerpo aparece como silueta sobre fondos blancos, así como sobre una foto de un grupo de personas. Pero el accionar del cuerpo al realizar diferentes gestos parece asumir ya sea una actitud ofensiva o defensiva, a la vez que podría tratarse de fotos fijas de algún tipo de danza. Estas imágenes permiten recordar algunos de los rasgos de la esgrima con machete que se ha practicado desde hace mucho tiempo en el Pacífico.

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Carmenza Banguera. The Visible. The Land of Opportunity? (Lo visible ¿La tierra de las oportunidades?), 2021. Ilustración, impresión digital sobre madera. 200 cm x 40 cm (78 47/64 x 15 ¾ pulgadas) 4 de 6 piezas.*

Carmenza Banguera tiene a su vez dos obras en la muestra que hacen referencia al consumo mercantil del imaginario afro, y por eso configura una máquina para realizar algodón de azúcar en el interior de la cabeza de una mujer afro, en donde la producción de algodón emula un rosado cabello que será posteriormente consumido por los espectadores. En otra pieza, titulada The Visible (Lo visible), recrea un hipotético juego infantil, pero a gran escala, para cuestionar los estereotipos a los que se asocian los roles de las personas afro en el campo social.

Walter Caicedo se sumó al proyecto con una instalación sonora llamada Sitio ideal, compuesta por una escalera similar a una gradería en donde estaban situados vasos de vidrio llenos de agua, y que se complementaba con una instalación de un telón blanco bordado con rosas rojas, titulado Adiós. Es una obra que explora la relación entre los elementos simbólicos de prácticas rituales funebres en conjunción con la cultura festiva propia del Pacífico, que además ha sufrido transformaciones por los procesos migratorios.

Eblin Grueso presentó un mural en tela al que tituló ¿todas las vidas importan? Y que se componía de la escritura de la siguiente la frase cosida en blanco sobre fondo negro: “Las vidas de las personas negras e indigenas importan”; se trata de una frase que resuena desde diferentes ámbitos y momentos, pero que en este caso se carga de sentido por su referencia a la violencia ejercida sobre los cuerpos de las personas negras e indígenas en los eventos que configuraron el estallido social en Colombia, pero que en general ha estado presente a lo largo de la historia.

Los cuatro proyectos presentados por Yeison Riascos conjugaron distintos componentes culturales en su configuración. Descendimientos hace referencia al asesinato de doce jóvenes afro en Buenaventura. Para realizar la pieza, él vincula a doce hombres afro que posan para reconstruir la iconografía del descendimiento del Cristo con la ayuda de gruesas cuerdas. En la exposición se incluyeron tres de esas imágenes. Natividad en el Pacífico explora la relación entre el nacimiento y el banano verde como emblemas de esperanza, y las otras dos piezas, Sagrado Corazón de Jesús y Sagrado Corazón de María, literalizan el vínculo corporal que está implícito en la maternidad.

Este conjunto de obras se complementó con un videoperformance de Lo más bello, que agregaba una perspectiva queer a los enfoques de las demás piezas en torno a la Prietitud.

Con el conjunto de artista, piezas y perspectiva presentes en la exposición “Las estrellas son negras” se problematizan políticas culturales de equidad y democratización que han sido promovidas desde el Estado colombiano desde la reforma constitucional de 1991, y también se increpa al campo del arte y la historia del arte por los enormes silenciamientos que ha promovido de manera sistemática en torno a las prácticas artísticas de los grupos no hegemónicos en el país. “Las estrellas son negras” parecen remarcar que “las vidas de las personas negras e indígenas importan”, como nos recuerda la pieza de Eblin Grueso, pero también lo hacen del mismo modo sus prácticas artísticas y culturales.

* © Cámara de Comercio de Bogotá

JAIME CERÓN