Exposición Individualdic 2023 - may 2024· Por Autor no disponible

José Vincench

LGM

En la sala de exposición el oro proyecta una luz amarilla, la devuelve como si las obras tuvieran iluminación propia. Deambular por la exposición “La abstracción, un lenguaje disidente” del artista José Ángel Vincench (Holguín, Cuba, 1973) es moverse entre soles ancestrales, sueños modernos, joyas que cuelgan de un cuerpo arquitectónico y símbolos universales que trascienden el tiempo y las fronteras, poniendo de manifiesto lo evidente y lo secreto acerca de la naturaleza del ser humano. Es el metal precioso que nos seduce y atrae hasta caer en la pegajosa tela de araña que supone el juego de abstracciones geométricas conceptuales que plantea Vincench sobre las relaciones entre el lenguaje, el significado y la realidad.

Exposición Individual: José Vincench  — imagen 1
José Vincench. Oposición, 2022. Hojilla de oro 22K sobre tela. 200 x 100 cm (78 47/64 x 39 3/8 pulgadas). Foto: Oscar Monsalve. Cortesía: LGM.

Vincench trabaja por series a las que vuelve con el paso del tiempo. Las series llevan títulos como Sedición, Plebiscito, Activismo, Oposición, entre otras. Cada una está compuesta por varias piezas pictóricas –aunque el artista produce también objetos y obra escultórica– que forman los números de las series I, II, III, etc. Cada obra del conjunto es una letra de la palabra en cuestión; en ocasiones se intuye y en otras es menos evidente; el artista nos lleva desde la nitidez del concepto a la distorsión de la realidad que esa palabra representa, lo que supone un recorrido por varias capas de relaciones y guiños que el artista lanza desde lo universal de su lenguaje, arrojando ironías hacia el espectador y el sistema del arte.

El artista juega con la relación entre el concepto y el diseño; las series otorgan el peso justo que tienen las palabras, escogidas muy a propósito de la realidad política y social cubana, aunque también podemos llevarlas a otros contextos actuales, expandiendo su obra a un entendimiento universal. Se hace evidente la materialidad del oro como metáfora del alcance de los sueños revolucionarios, pero también de la ambición y el deseo ilimitado de coleccionar cosas de valor que caracteriza al ser humano. Aunque el oro simbolice la abundancia, la ambición, lo más preciado y lo espiritual, la idea del límite se trama también en la pintura misma. Vincench acentúa la constricción del marco y, dentro de este, emplea unas estructuras metálicas para aplicar la pintura, como metáfora de la falta de libertades (de expresión, por ejemplo) que se vive como consecuencia de los vestigios del sueño de la revolución.

La palabra Sedición aparece grabada en un “lingote” de oro (2023, madera recubierta de hojilla de oro); al lado la leemos impresa sobre la pared, en letra dorada, representada como entrada de diccionario, con sus dos definiciones dadas por la RAE. La serie cuenta con un conjunto de obras de pequeño formato que suponen una abstracción de las letras llevada casi a un juego de diseño gráfico que choca por completo con la idea que encierra la palabra que alude representar. Partiendo de esta misma acepción el artista realiza obras en las que no emplea la hojilla de oro sino óleo sobre lienzo con colores brillantes y contrastantes delimitados por las transiciones en la paleta de color. Las formas contenidas con las que manipula el alcance de los significados acotando las áreas de color esconden guiños a artistas a los que rinde homenaje, como, por ejemplo, miembros de las Vanguardias históricas, del expresionismo abstracto o el cubano Luis Martínez Pedro. Otras palabras como Plebiscito (2018), Activismo (2022), Confundido (2022), tienen presencia en la muestra con letras deconstruidas, desdibujadas del significado, convertidas en positivos y negativos en lienzos de gran formato en los que intuimos leer una S o una O, pero otros en los que el artista explora el concepto del tótem llevando el grafismo de la letra, ya irreconocible, hacia la vertical.

Por último, se muestra una obra de la serie Pintura de acción (2023), otra vertiente del trabajo del Vincench. Aquí no vemos ya la nítida representación de una abstracción gráfica, no hay ya planos delimitados, líneas finas que marcan fronteras y cierran significados; esta obra contiene una mancha, algo amorfo sin contención aparente, como un borrón en un texto suprimido, pero en este caso en una imagen censurada. El título y la acción contienen la realidad y las consecuencias que sufre la oposición al sistema en Cuba. Tal como las casas de los judíos eran marcadas por los nazis el siglo pasado, los opositores en Cuba ven sus viviendas pintadas, sus ideas estigmatizadas por la pintura sin sentido. Este gesto es tomado por el artista para reinterpretar la mancha producida por el ataque con hojilla de oro, ¿es ser opositor un síntoma de heroísmo cubierto simbólicamente con el metal precioso? Con estos elementos pertenecientes a una larga tradición pictórica tanto en Europa como en América (del Norte y del Sur), Vincench crea un lenguaje y un espacio propios para hablar, desdibujar y reinterpretar la realidad, pasando por hacer una revisión, que en el espectador está de alguna manera ya latente, por los valores y emblemas que la sociedad y el tiempo han ido creando. ¿Cómo será el futuro una vez los sueños del oro hayan cambiado de dueño?

CARIDAD BOTELLA LORENZO

José Vincench: LGM | artnexus