El artista multimedia Hudinilson Urbano Jr. (nacido en 1957 en São Paulo; fallecido en 2013 en São Paulo) es conocido por su experimentación con la fusión de una variedad de medios como la base para collages, ensambles, esténciles y afiches que cuestionaron los medios de comunicación, a la vez que aprovecharon sus mensajes visuales para servir a sus propios propósitos artísticos. En 1977-78, se convirtió en uno de los pioneros del arte Xérox en Brasil, utilizando a menudo fotocopias de su propio cuerpo e imágenes tomadas de revistas de pornografía gay para producir imágenes fragmentadas, duplicadas y distorsionadas. Hudinilson, considerado uno de los artistas brasileños más significativos de su generación, alcanzó su mayoría de edad durante la dictadura militar de Brasil. Fue su atmósfera de políticas represivas, homofóbicas, la que contribuyó sin duda a que él se ubicara al margen de la conducta social y artística. “Hudinilson Jr.: Tension Zone” (Hudinilson Jr.: Zona de tensión), en el ICA (Instituto de Arte Contemporáneo, por su sigla en inglés), de Miami, es la primera exposición de su obra en un museo de Estados Unidos. El curador Gean Moreno describe la exposición como “una investigación introductoria de una figura que se está convirtiendo cada vez más en un importante punto de referencia para artistas más jóvenes por su producción artística y también por su actitud antiestablecimiento y su participación en colectivos experimentales, talleres, intervenciones públicas y exposiciones”.

Teniendo en cuenta la magnitud de su obra y sus diversos materiales, la exposición se enfoca en el proceso y le presenta el artista al espectador en una forma muy personal mientras explora los medios para expresar sus pensamientos más íntimos. Es como si nos atraparan observando a través de una mirilla mientras él se revela en detalle gráfico. Vemos sus héroes (Narciso, no es de sorprender) y otros cuerpos clásicos en una deplorable visión de su mundo plagado de confusión. Además del dibujo, la fotografía y la fotocopia, las técnicas del collage fueron claves en la construcción de algunas de sus obras más enigmáticas, en las que utiliza objetos encontrados, recortes de revistas y otros elementos inconexos. Una caja de madera, Sin título, de 1984, incluye gemas, un portalápiz, un espejo roto y la portada de un libro. Su combinación surrealista, que presenta un recorte de revista de una escultura clásica incompleta (?) de una figura masculina acostada, es una acertada introducción a un igualmente distorsionado enfoque que se aprecia en muchas de las obras expuestas, en especial del cuerpo masculino. ¿Es la negativa a verse a sí mismo como la persona completa bajo tales circunstancias lo que limita su producción creativa a lo fragmentado y distorsionado? Puede ser, pero no hay límites para la explotación creativa de materiales.

Hudinilson Jr., un incansable coleccionista de imágenes tomadas de las publicaciones masivas, llenó más de cien carpetas (sus indispensables Cuadernos de referencias) a lo largo de su vida, inspirándose en su vasta colección de fragmentos de impresiones fotográficas, recortes de periódicos y revistas, fotocopias y documentos sobre papel. Una pequeña selección de los libros que se muestra en la exposición es clave para entender la línea de acción, es decir, en cierta forma, un colofón para las muchas series de dibujos, algunos de los cuales están instalados cerca de los libros, brindando puntos de referencia que les dan sentido a sus objetivos como coleccionista. Con su vasta colección de materiales, él hizo notables cantidades de collages, ensambles, esténciles y afiches con imágenes fundamentales para su obra, con frecuencia reunidos en y para sus libros.
Hudinilson recibió mucho reconocimiento por sus construcciones en fotocopia y/o Xérox que elevaron un producto menor hecho a máquina (y para entonces todavía nuevo) del ámbito comercial al artístico. Utilizando con frecuencia su propio cuerpo para crear imágenes generadas en máquinas, se aventuró en nuevos territorios de invención artística con la sensibilidad y delicadeza reservadas para todas sus obras, a pesar del tema a veces difícil y gráfico. Su escrutinio del cuerpo humano dio como resultado obras que son sensuales descripciones de la carne humana, la actitud y las expresiones de los medios de comunicación que explotan la sexualidad del humano. Al hacer trazos y pinceladas minimalistas con tinta, pasteles, pintura en aerosol y óleo en lino sobre Eucatex, papel para matrices y copias Xérox, se crea una sensación de continuidad desde el punto de vista conceptual, desde las obras de finales de los setenta hasta las más recientes, de comienzos de los dos mil, a pesar de la diversidad de medios. Para una exposición cuestionada por esa diversidad y un extenso marco de referencia y producción, el curador creó con éxito un camino a través de tiempo y lugar que presentó a un artista a menudo poco conocido para la comunidad local, con resultados provocadores.
*Foto: Zachary Balber. Institute of Contemporary Art, Miami.
CAROL DAMIAN, PH.D.

