Exposición Individualdic 2023 - may 2024· Por Hélcio Magalhães

Emmanuel Nassar

Millan

Emmanuel Nassar presenta una nueva exposición individual en São Paulo, en la galería Millan, titulada EN2023. En esta ocasión, el artista organizó una perspectiva de su trabajo, en el arte pop brasileño, con 80 obras, seleccionadas de su producción más reciente e inédita, a las que se suman otras realizadas a lo largo de su carrera. Esta exposición ofrece la oportunidad de comprender el universo artístico del artista paranaense, considerado el pionero del arte pop brasileño.

EN2023 fue elaborada a partir de la construcción de un gran panel, una instalación dimensionada por una pared de 3,60 m de altura, que ocupa todo el espacio expositivo e invade el área exterior de la galería. La concepción de ese panel dialoga con la diversidad creativa del artista, por medio de las obras características de su trabajo, que unen planchas de metal, con varios materiales distintos, y a partir de ellos da sentido, con colores brillantes, formas y contenidos escogidos, elaborados y editados por Nassar.

Exposición Individual: Emmanuel Nassar — imagen 1
Emmanuel Nassar. Chapa 2001, 2023. Pintura sobre chapa metálica. 90 x 90 cm (35 1/2 x 35 ½ pulgadas). Foto: Anas Pigosso.

El artista conforma una unidad, un todo armonizado a partir de fragmentos seleccionados y reinventados por él. Una especie de rompecabezas en el que Nassar va juntando y buscando resultados simbólicos, a partir de su investigación y recolección en las calles.

Los hierros viejos pintados, estructurados, resignificados, incorporan elementos populares, cartelillos, letreros, logos, en fin, los resonantes diálogos de las calles, en diacronía entre lo popular y el impacto provocado por las marcas del capitalismo global, que, en las manos del artista, establecen relaciones arquetípicas uniendo la consciencia del conocimiento con las formas más populares de manifestaciones.

Nassar es un interventor, se considera afortunado por poder, como artista, proponer, deconstruir y disciplinar el mundo, pues, según él mismo, su quehacer es la esencia del ejercicio ilegal de todas las profesiones, pues puede actuar como ingeniero, como periodista, como psicólogo, como poeta, como sociólogo, como arquitecto, como antropólogo, pues el artista es un poco de todo y además se inserta en el interior de la libertad de investigar, de apropiarse y exponer, haciendo nuevas lecturas del mundo.

La organización de las obras de Nassar mediante esa composición permite la discusión crítica sobre la técnica, el progreso y la pobreza, el subdesarrollo, la abundancia, las relaciones entre el amontonamiento, el consumo y la basura y las desigualdades.

El armonizar trabajos diferentes, utilizando técnicas y materiales diversos, entre objetos encontrados en las calzadas, vasos de noria, basureros, y su interpretación sobre ellos, produce una especie de orden en el caos.

Emmanuel Nassar aprovecha cosas terminadas que lo convidan a intervenir, en el sentido de completar, a donde llega a partir de la búsqueda de sentidos, formas y combinaciones. Es un artista flâneur que busca soluciones para las cosas dejadas, largadas, abandonadas, de tal modo que las relaciona y busca ordenar geométrica y poéticamente todo aquello que encuentra. La gran instalación conserva la autonomía de cada obra, mientras que establece la unidad en la composición, formada por 56 chapas metálicas, que ocupan el lugar expositivo. En la segunda sala, se encuentran obras de dimensiones menores que provocan la sensación de desplazamiento en un trayecto entre lo de adentro y lo de afuera; de manera ambigua, refuerzan la propuesta del autor de un montaje de un juego, formado por la aglutinación de sentidos.

Las placas recicladas, muchas originadas en la propaganda, están “resignificadas”, pintadas, y en algunas se destacan mensajes, grafismos, tipografía y geometría. Es, en ese juego entre lo popular y lo erudito, la artesanía y la publicidad, que Nassar navega confrontando la lógica de consumo.

La estética del arte pop de Emmanuel Nassar conserva el germen de lo brasileño, de su origen amazónico, su repertorio ribereño, lo que potencia la cultura popular regional. El artista transforma lo precario, el desecho, las planchas deterioradas, corroídas, en una estética fina, conciliando lo que, aparentemente, sería contradictorio, dando comprensión a lo popular, sacralizándolo.

La raíz de su trabajo viene de ese origen amazónico del artista de Paraná, que creció viendo los barcos populares de pescadores, adornados, el comercio popular, el mercado de Belém y su influencia en el inicio de su carrera profesional, que viene de la publicidad; estudió arquitectura y aprendió a dar forma, color, vida, por la comprensión de lo cotidiano y la necesidad de expresarse. Emmanuel Nassar subvierte el concepto de autoría, al respetar lo que ya estaba hecho antes, en los materiales que aprovecha, que ya tuvieron sus historias y conservan, en cierta medida, memoria. Es un interventor, que se apropia de algo que fue y lo transforma en esto que es. Establece un nuevo orden sobre las chapas de metal, pintadas con colores vibrantes, con logotipos de empresas y marcas, o construidas a partir de pedazos de madera recogidos de los desechos.

Siempre parte de aquello que ya fue.

HÉLCIO MAGALHÃES

Emmanuel Nassar, por Hélcio Magalhães | artnexus