Hace 42 años que se inauguró el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, y no hay duda de que desde sus inicios ha sido un espacio emblemático tanto por su arquitectura, llevada a cabo con gran maestría por Teodoro González de León y Abraham Zabludovsky, como por su colección y por las exposiciones exhibidas por más de cuatro décadas.
Cobijado por el bosque de Chapultepec, los elementos que lo conforman son el concreto armado, el mármol y la madera de sus pisos. No luce invasivo en medio del bosque, sino que armoniza con el paisaje: al subir su escalinata y atravesar el umbral del concreto, sus espacios perfilan salas amplias y un gran patio central luminoso entre los juegos geométricos que forman escalones.

En una de las salas que se ubica a un costado de este patio, el 27 de mayo los curadores Pablo León de la Barra y Andrea Valencia inauguraron la exposición “Cultivar. Homenaje a Carla Stellweg”. Este es un muy merecido homenaje en vida a una mujer audaz que es un pilar fundamental del arte mexicano y, sobre todo, de su internacionalización. Esta muestra es un recorrido por su trayectoria y sus aportaciones al arte mexicano.
Comencemos desde el inicio, Carla Stellweg nace en Bandung (Indonesia) en 1942, en una familia holandesa. A sus 16, la familia decide mudarse a México, ya que su padre era agrónomo especializado en cultivos tropicales y encuentra trabajo en nuestro país. Años después, Carla Stellweg estudia la Licenciatura en Artes en La Haya (Países Bajos) y posteriormente estudia una maestría en Historia del Arte en la Universidad de las Américas en Ciudad de México.
Su carrera comienza como asistente curatorial al lado de Fernando Gamboa, el museógrafo, promotor cultural y uno de los fundadores del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. Con él realiza importantes curadurías para exposiciones internacionales como “Expo67” en Montreal, “Expo70” en Osaka y la Bienal de Venecia, entre muchas otras.
En 1973 Gamboa se encontraba dirigiendo el Museo de Arte Moderno, y, junto con Stellweg fundan la revista Artes Visuales, una de las primeras publicaciones en América Latina dedicada al arte de vanguardia.
Esta publicación se convierte en un referente para la investigación y reflexión en torno al arte, y, al ser una edición bilingüe, permitió dar a conocer en el extranjero a artistas nacionales y latinoamericanos. Hasta nuestros días es una publicación reconocida por impulsar el arte conceptual y por tocar temas que no habían sido tan explorados en México aún, como la edición de 1976 sobre arte feminista, que publica a partir de un seminario que organiza un año antes, y la edición que realiza sobre arte chicano con una perspectiva más amplia y novedosa, haciendo de lado el muralismo chicano, que en ese momento era lo único conocido. Así, con esta revista, se dan a conocer artistas nuevos en la escena y se inician debates sobre conceptualismos y otros temas como el performance y la exploración del uso del cuerpo como territorio político. La revista Artes Visuales fue editada de 1973 a 1981.
Luego de su paso por el Museo de Arte Moderno, es donde exploramos la participación de Carla Stellweg en la concepción y fundación del proyecto de creación del Museo Tamayo. Desde prácticamente una década antes de su inauguración, Stellweg acompaña a Olga, la esposa de Rufino Tamayo, a museos y galerías para seleccionar obras que formaran parte del acervo que esta pareja quería conformar, y, así, crear una colección internacional que se mostrara en conjunto con la obra de este gran pintor oaxaqueño una vez que abrieron las puertas del inmueble que hoy reconoce la trayectoria de Carla Stellweg, quien es considerada la primera curadora en México.
Es significativa la presencia de Stellweg en el Museo; después de ser piedra fundacional de su acervo, vuelve a este recinto que de manera pertinente, y con motivo de su aniversario, realiza una revisión de sus aportaciones, reconociendo su importancia en la historia del arte mexicano.
Continuando con el relato de su trayectoria, en 1982 Stellweg decide mudarse a Nueva York y comienza su faceta como galerista. Funda Stellweg Séguy Gallery, que funciona del 83 al 85, y se enfoca al street art, y posteriormente, Carla Stellweg Gallery, del 89 al 97, dedicada a pintura, fotografía y arte conceptual, en la que promueve artistas latinoamericanos de media carrera y emergentes. Para ella siempre fue importante que se conocieran artistas conceptuales en Nueva York para eliminar la idea del nacionalismo en el arte mexicano y mostrar artistas con temas universales y de vanguardia.
En los años posteriores, se involucra con otras instituciones artísticas en Texas y California, principalmente, en donde sigue muy activa como editora, escritora y promotora cultural. En 2010, la Stanford University Librarie compra el archivo que conforma por cuarenta años, después de desempeñar un papel indispensable en la difusión e investigación del arte latinoamericano. Otra parte de su archivo, los libros de artista, arte postal y algunos otros documentos, fueron comprados por el Latin American Archive an Library del Museum of Modern Art (MoMA) en 2015.
Además de su labor como curadora, galerista y promotora, Stellweg es docente y sigue vinculada a numerosos artistas con los que ha tenido relación y que hoy se muestran en este espacio: Guillermo Santamarina, Maximiliano Siñani, Alejandro Díaz, Fernando Bryce, G. T. Pellizzi, Cisco Jiménez, entre otros.
A través de uno de los ventanales del museo, viendo los árboles que lo rodean, pienso en el título de la muestra y me doy cuenta de que es una referencia a su padre agrónomo, que siempre le repetía la frase “La cultura es cultivar”.
ISAURA RUIZ
