Exposición Individualdic 2023 - may 2024· Por Semíramis González

Analívia Cordeiro

Centro Atlántico de Arte Moderno – CAAM

Cincuenta años se cumplen este 2023 de una de las piezas pioneras de la videodanza, M3X3, de Analívia Cordeiro (São Paulo, Brasil, 1954). Se dice pronto, pero en esas cinco décadas hemos pasado de unos primeros intentos por unir movimiento corporal y computación a un presente donde dominan la inteligencia artificial y los NFT. En esta carrera en el tiempo, el trabajo de Analívia Cordeiro (coreógrafa y videoartista) se ha convertido en un absoluto precursor de estas técnicas aplicadas a la creación. Con tan solo 19 años llevó a cabo esta icónica pieza, en la que utilizó recursos de la programación computacional y la electrónica. Titulada en Arquitectura (y formada en danza desde los siete años), la artista comienza en esos inicios de los 70 a experimentar con los movimientos del cuerpo y en cómo traducirlos al sistema binario y a la matemática.

En este marco se presentó la exposición “Corpografías” en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) en Las Palmas de Gran Canaria, siendo la primera vez que se muestra el trabajo de Cordeiro de una manera amplia y profunda en España. La muestra, comisariada por la especialista y teórica en media art y tecnología Claudia Giannetti, partió de obras desde sus inicios en 1971 hasta el reciente 2022, dando idea de la actualidad que tiene aún toda la exploración de Cordeiro sobre el cuerpo. Con un recorrido conceptual organizado en torno a estas dos cuestiones (las poéticas del movimiento y las arquitecturas del movimiento), la exposición presentó las obras en la sala, desentrañando los procesos investigativos de la artista para llevar a cabo cada pieza de videoarte, y el resultado formal de cada uno de estos estudios.

De manera acertada, esta exposición es también una reivindicación del trabajo de Analívia Cordeiro como pionera y como artista mujer, y entronca sus exploraciones con todo el campo feminista que en los 70 comenzaba a investigar sobre los cuerpos, pero también con los primeros intentos que trabajaban sobre la relación cuerpo/computadora en lugares como el Centro de Cálculo de la Universidad de Madrid. Si bien geográficamente en países distintos, el naciente interés por la tecnología y los sistemas numéricos abrió una línea de trabajo a los artistas desde muchos puntos de vista. Ahora bien, esta exposición profundizó mucho más allá de lo meramente histórico y mostró trabajos recientes de Cordeiro, algunos de los cuales parten del movimiento corporal para convertirse en esculturas de impresión 3D, o distintas instalaciones diseminadas por el espacio expositivo que invitaban al público a interactuar con un detector de movimiento, a moverse y a participar con sus cuerpos de la obra misma.

La exposición forma parte de toda una apuesta del CAAM por reivindicar a las creadoras (como un eje programático de su director, Orlando Brito), así como de un conjunto de acciones encaminadas no solo a dar cumplimiento al código de buenas prácticas en el sector de las artes visuales, sino a hacer de la igualdad de género un pilar transversal a toda la programación. Del mismo modo, “Corpografías” se inscribe en el marco que el museo está llevando a cabo en su investigación en torno a la danza y su presencia en espacios museísticos, algo que se inició hace dos años con la exposición “Dance?” (Bailamos), comisariada por Gabriel Hernández, y en la que ya se incluía una obra en vídeo de Cordeiro.

Exposición Individual: Analívia Cordeiro — imagen 1
Analívia Cordeiro. Cambiantes, 1976 / 2015. Videoinstalación de tres canales en computador, b/n, sonido, 5:09 min. Colección privada. Vista de la exposición “Corpografías”, 2023. Cortesía: Centro Atlántico de Arte Moderno -CAAM- / Paco Rocha.

“Corpografías” se desplegó por el espacio en varias salas del CAAM, dando una buena muestra de esas cinco décadas de trabajo de la artista, y se formalizó en vídeos, instalaciones participativas, esculturas, una aplicación móvil para descargar, documentos del proceso de trabajo de Cordeiro (como bocetos y dibujos históricos), y las fotografías y los retratos del fotógrafo brasileño Bob Wolfenson.

En el difícil equilibrio entre cuerpo, movimiento y media art (justamente los tres en plena eclosión en los 70), la artista ha sabido ponerlos a dialogar de manera armónica y con un sentido conceptual que bebe también del concretismo y la importancia del giro lingüístico (embebido de matemática también). Así, esta exposición presentó la vitalidad de una investigación pionera, pero completamente actual, en la que los cuerpos y su relación con lo digital están en el debate. Analívia Cordeiro fue capaz de expandir el concepto de danza y llevarlo a los nuevos medios, pero no solo en la década de los 70, sino también hoy. Así lo muestra esta acertada exposición, minuciosa en cómo presenta toda una vida de trabajo artístico y un presente en plena actividad. Lo único que lamentar es que sea esta la primera vez que nos acercamos, en un museo español, al trabajo de Cordeiro de manera tan profunda y amplia. Ojalá sea un punto y seguido que imiten muchos otros centros, ya que, más allá de lo sorprendente del trabajo “Corpografías”, nos enseña que muchas de las preguntas que nos hacemos hoy pueden ser respondidas con trabajos que se hicieron antes.

SEMÍRAMIS GONZÁLEZ