Bajo el título “Como la liebre en el páramo”, tiene lugar la XI Bienal de Arte de Lanzarote, del 1 de septiembre de 2022 al 20 de mayo de 2023, donde se contó con una programación definida en tres tiempos, durante sus nueve meses de duración. La bienal presentó exposiciones individuales y colectivas, proyecciones, ciclos de conferencias, mesas redondas, performances, y una acción en barrios de la isla.
Desde su primera edición, en 2001, con la celebración del 25o aniversario del Museo Internacional de Arte Contemporáneo de Lanzarote (MIAC), Castillo de San José Lanzarote, la bienal constituye un proyecto cuya convocatoria se propone catalizar la creación artística contemporánea desde sus múltiples disciplinas.
Dando continuidad a esta premisa, la XI Bienal de Arte de Lanzarote comprende la cultura como un bien inmaterial capaz de mover la fibra social, y preparado para educar, estudiar y conservar la memoria de su tiempo. La XI Bienal de Arte de Lanzarote hace énfasis en prácticas disidentes, como los flujos migratorios, la memoria histórica o el arte y la mujer, enunciando así los tres ejes centrales de su programación.

Esta edición reunió un total de veintinueve artistas españoles e internacionales de relevancia, procedentes de México, Colombia, Ecuador, Venezuela, Cuba, Chile, Argentina, EE. UU., Marruecos, Rumanía, Reino Unido e Irán, quienes fortalecen su discurso desde el compromiso social y han permitido al público hacer nuevas lecturas y crear nuevos lugares de pensamiento siguiendo la propuesta curatorial.
Partiendo del territorio como espacio de reflexión, la XI Bienal de Arte de Lanzarote pone foco en la propia sociedad lanzaroteña y aborda acontecimientos relevantes de orden social, político y cultural. En este sentido, para aproximarse a la comunidad o al contexto lanzaroteño, Ia bienal ha nutrido su programa con una tercera parte de artistas latinoamericanos.
Tal y como enuncia su director artístico, Adonay Bermúdez: “La XI Bienal de Arte de Lanzarote no puede entenderse sin la presencia de Latinoamérica”, y agrega que la presente edición “Defiende que la verdadera cultura es: democrática, inclusiva, participativa y polifónica, reconoce los conflictos y desafíos del presente, salvaguarda la diversidad y garantiza la igualdad entre individuos”. Durante su tercera fase, la bienal otorgó un lugar reverencial a las mujeres, con un 58% de artistas femeninas.
Podemos dar seguimiento a las tres fases que constituyen la XI Bienal de Lanzarote: la primera fase, celebrada del 1 de septiembre hasta el 7 de noviembre de 2022, se centró en la memoria histórica.

Incluía la exposición “Bienes ocultos”, comisariada por Carlos Delgado Mayordomo y Adonay Bermúdez, que tuvo lugar en el (MIAC). Como expresan los comisarios: “Los trabajos reunidos no solo tratan de revelar las estructuras del poder, sino también el potencial del arte para poner en escena las ganancias que genera el análisis crítico y simbólico de dichas estructuras”.
El agudo texto curatorial, “Bienes ocultos. Una crítica del arte crítico”, expone que, en un mundo globalizado y monopolizado, la incertidumbre es una condición que también afecta a la industria cultural, haciéndola cómplice y capaz de devorar el aparato crítico, fagocitando y disolviendo la disidencia. Tal y como manifiesta el texto, en la actualidad nos encontramos ante “la domesticación de creaciones consideradas potencialmente subversivas por parte de las instituciones”, en detrimento de la condición emancipadora que desde las vanguardias se depositó en el arte.
Finalmente, la exposición “Bienes ocultos” confirma la inherente dimensión política que tiene el arte y se propone alentar el carácter subversivo, crítico y activista, esencial en las diversas propuestas de sus participantes, comprendiendo el altísimo impacto sensibilizador que la cultura es capaz de tener en los ciudadanos.
El trabajo de los participantes gira en torno a temas tales como fronteras, el declive de la democracia, la presión migratoria o los feminicidios. Resalta la capacidad de resemantizar narrativas históricas y la necesidad de filtrarlas desde la transtemporalidad presente para vislumbrar posibles futuros.

Participaron Santiago Sierra (España, 1966), quien presentó el video de una acción donde inmigrantes magrebíes y subsaharianos son contratados para excavar 3.000 huecos que simbólicamente serán sus propias fosas. Una cachetada de verdad al otro lado del Mediterráneo; Tracey Emin (Reino Unido, 1963) presentó su película Homage to Edvard Munch and all My Dead Children (Homenaje a Edvard Munch y a todos mis hijos muertos, 1998), en una acción autobiográfica y desgarradora; Teresa Correa (España, 1961) presentó el díptico fotográfico De la especulación (2016), y lo fundamental que es replantear actualmente el concepto de memoria; Rigoberto Camacho (España, 1985), con su instalación Arribar (2022), mostró en código naval la palabra “migrante” como ente indiscernible, como un problema; Isidro López Aparicio (España, 1967), literalmente, imprime fuerza en sus acciones al colgarse boca abajo en varios continentes y emprende diferentes acciones que visibilizan las víctimas de minas antipersonales; Lotty Rosenfeld (Chile, 1943-2020), con el registro de su acción Una milla de cruces sobre el pavimento (1979), dislocó los principios de rigor urbano-macro; Enrique Jezik (Argentina, 1961), en Seis metros cúbicos de materia orgánica (2009), denunció la cruda violencia de Ciudad Juárez; Julieta Hanono (Argentina, 1963) se presentó con su simbólica pieza de neón, donde leemos Disparaître (Desaparecer) (2012); Teresa Margolles (México, 1963) apareció con su impactante instalación Pesquisas (2016), donde los testimonios de mujeres desaparecidas sufren el desgarrador paso del tiempo, como sus retratos sometidos a las inclemencias del sol; y Mounir Fatmi (Marruecos, 1970) aportó su video The History of History (La historia de la historia, 2006).

La segunda exposición de esta primera fase fue la individual del artista Avelino Sala (España, 1972), titulada “Museo Arqueológico de la Revuelta”, en la Sala Pancho Lasso, del (MIAC). En clave irónica y contundente, el artista ha dispuesto en una clásica vitrina un conjunto de piedras provenientes de diferentes manifestaciones del mundo, con una cartela que indica su proveniencia. Han sido conservadas como una amalgama irregular. Simbolizan también un manifiesto sobre la resistencia en su sentido más plural, pues con solo mirar estas piedras, sin detenernos a leer sus etiquetas, sería imposible discernir dónde fueron arrojadas con vehemencia.
La tercera exposición, “Monumento a la oscuridad”, fue una colaboración entre Eugenio Merino (España, 1975) y Miguel G. Morales (España, 1978), en la Sala de Exposiciones La Ermita de Tías, del 3 de septiembre al 15 de octubre de 2022. Tras un conjunto de investigaciones in situ relativas al tema de la Memoria Histórica, la instalación comprende vídeo, material documental, y el molde matriz de la placa conmemorativa que distingue esta acción. Un homenaje a cientos de desaparecidos en las Islas Canarias durante la Guerra Civil y el franquismo, que toma como eje central la figura del poeta tinerfeño Domingo López Torres. Concretamente, las coordenadas 28°28’11”N 16°13’32”W fijan el punto donde se cometió su asesinato, razón por la que se sumergió ahí, con la ayuda de buzos profesionales, una placa de bronce (con el texto “Monumento a la oscuridad”), cuyo peso es equivalente al saco de piedras con que se ahogaba a los condenados. Una manera de conmemorar y dar luz a tantas historias anónimas.
Tras el exitoso arranque de la XI Bienal de Lanzarote, inició la segunda fase, que abordó temas como los movimientos migratorios y las fronteras, con un marcado acento latinoamericano.

Tania Candiani (México, 1974) presentó “Los ojos bajo la sombra”, primera individual en España, que pudo visitarse en el MIAC desde el 17 de noviembre de 2022 hasta el 31 de enero de 2023. Un significativo proyecto que parte de Camouflage (2020), en el que Candiani recrea las fotografías de Dorothea Lange (1942) sobre los trabajos forzosos de las mujeres americanas de origen japonés, prisioneras en campos de concentración, donde tejían enormes redes de camuflaje. A propósito de la XI Bienal de Arte de Lanzarote, Candiani invitó a mujeres del archipiélago a rememorar con tiras teñidas con grana cochinilla las enormes urdimbres trazadas por aquellas prisioneras. La obra visibiliza la fuerza de trabajo y la incidencia de las redes que constituyen los migrantes sobre determinado territorio.
Por su parte, la individual de Carlos Martiel (Cuba, 1989), “Mediterráneo”, también en el MIAC, expuso el video de la performance, donde el artista se sumerge en un cubo de agua del mar Mediterráneo, que se llena paulatinamente. Con esta acción, simboliza la falta de miedo a perder la vida que caracteriza a inmigrantes que se lanzan al mar en busca de un mejor futuro.
Marco Montiel-Soto (Venezuela, 1976) presentó dos obras que se comunican entre ellas, el vídeo Tratado de maracas negras (13 min) (2022) y la instalación Paralelismo tropical de la ausencia, ambas presentadas en la Sala Pancho Lasso del MIAC, desde el 17 de noviembre de 2022 hasta el 31 de enero de 2023.
Para Tratado de maracas negras, el artista hace vibrar en los alrededores de Teseguite (pueblo fundado por esclavos en Lanzarote, a 5 km de la antigua capital de Lanzarote, Teguise) unas maracas humanizadas que compra en Colombia, cuyo sonido ceremonial acompaña la instalación Paralelismo tropical de la ausencia (2022). Luego de una serie de investigaciones de campo, Marco Montiel-Soto se interesa por la larga relación migratoria entre las Islas Canarias y Venezuela que cobra ambos sentidos. Realiza una vitrina votiva introduciendo una momia (práctica de los Guanches, antiguos aborígenes de Tenerife) rodeada de diferentes atributos que comparten las culturas de tres continentes fusionados naturalmente en este espacio.
Siguiendo el hilo ritual, el artista Marius Ionut Scarlat (Rumanía, 1993) presentó Tres días, ocho días, cuarenta días, del 4 al 15 de enero, en La Casa Amarilla. El hogar, en su amplitud simbólica, es el espacio que escoge el artista para reflexionar sobre la manifestación de las emociones en los rituales ortodoxos funerarios propios de su cultura rumana.
Por su parte, la artista mexicana Ximena Labra (México, 1972) presentó Tlatelolco Public Space Odyssey, entre el 18 de noviembre de 2022 y el 1 de marzo de 2023, en el CIC El Almacén, en colaboración con el MUAC (Museo Universitario de Arte Contemporáneo de México). Ante la frustrante degradación del monumento a las víctimas de Tlatelolco de 1968, la artista realizó réplicas de este y las implantó en diferentes contextos, para poner en cuestión la trascendencia del arte urbano.
También tuvo lugar el proyecto Esta historia no está disponible, de la Asociación Cultural y Artística Ars Magna, un “pseudoarchivo” documental abierto, basado en texto, imagen fija y sonido, que cuestiona la atropellada manera en que los acontecimientos y noticias pierden vigencia.
Luego de seis meses, se inauguró la tercera fase de la bienal, tal y como se anunció oficialmente: “Las mujeres, protagonistas absolutas de la recta final de la XI Bienal de Arte de Lanzarote”. Queda así definido el tercer eje temático de este encuentro. Tuvieron lugar tres muestras individuales: “Melons”, “Sin título” y “Una maternidad secuestrada”, así como la colectiva “Las palabras que aún no poseemos”.
El CIC El Almacén acoge del 3 de marzo al 6 de mayo de 2023 el vídeo Melons de Patty Chang (EE. UU., 1972), una cruda reflexión de la artista y un inquietante ritual que enuncia el vacío emocional que recuerda tras la muerte de su tía por cáncer de mama.
Al mismo tiempo, la artista Jenny Jaramillo (Ecuador, 1966) expuso Sin título, donde reflexiona sobre las potencialidades críticas de la performance: del accionar del cuerpo hasta el ser observado, parte de la naturaleza intrínseca del medio.
La exposición colectiva “Las palabras que aún no poseemos” tiene lugar en la Sala Cubo del CIC El Almacén, del 2 de marzo al 6 de mayo de 2023, con la colaboración de Nueva Colección Pilar Citoler, Contemporánea y MACBA.
La muestra rescata la importancia transformadora de la imagen, capaz de visibilizar y denunciar temas como el racismo, el sexo y el concepto canónico de belleza. Participan las artistas Carmela García (España, 1964); Marina Vargas (España, 1980); Martha Rosler (EE. UU., 1943); Julia Galán (España, 1963); Doris Salcedo (Colombia, 1958); Agnes Essonti (España, 1996) y Shadi Ghadirian (Irán, 1974), con Semíramis González como comisaria.
Por su parte, Mónica Mayer (México, 1954) presenta en el MIAC, del 3 de marzo al 6 de mayo de 2023, la individual “Una maternidad secuestrada”, que compila multiplicidad de opiniones y experiencias de artistas y activistas feministas, en torno al concepto de maternidad.
Destaca La bordadora, de la artista Costa Badía (España, 1980), en el CIC El Almacén, en colaboración con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. Una performance sobre las dificultades que tienen las mujeres con discapacidad en cualquier situación cotidiana.
Por último, el 21 de marzo tuvo lugar la mesa redonda “No somos sólo cuerpo: cáncer de mama y ruptura del canon patriarcal en el arte”, con Marina Vargas y Teresa Correa, moderada por Semíramis González.
En palabras de su director artístico, “tenemos en nuestra mano la posibilidad de cuestionar la realidad, de transformarla, de proponer otros relatos que han sido maltratados, infrarrepresentados o invisibilizados, de proponer un mundo más amable, más justo, más inclusivo y, sobre todo, más feminista”.
* Foto: Bruto Studio.

