Exposición Individualjun 2023 - nov 2023· Por Hélcio Magalhães

Pedro Andrade

Anita Schwartz Galeria de Arte

Pedro Andrade presenta su trabajo fotográfico en Anita Schwartz Galería de Arte, en Río de Janeiro. La exposición, titulada “Outro Lugar” (Otro Lugar), está compuesta por veintiséis fotografías recientes e inéditas del artista y periodista que sacan a la luz su trabajo con la imagen, al cual se dedica hace cerca de veinte años. Pedro, conocido por el público por su oficio como presentador de televisión, carioca, residente en Nueva York, se dedica a la fotografía como paralela a su trabajo televisivo.

Apasionado por la gente y contador de historias, se dedicó a registrar aspectos antropológicos de culturas que escapaban del imaginario urbano, por medio de su cámara Fuji XE4, que siempre lo acompaña, utilizando un lente de 35 mm, su preferido.

Esa investigación desarrollada por Andrade resulta de la oportunidad de ejercitar una mirada sensible en sus viajes y reportajes por el mundo. Pedro Andrade se dedicó a captar imágenes que despertaban su interés, la diversidad de culturas, etnias y religiones. Tal desafío lo llevó a viajar por lugares distintos, muchas veces aislados, buscando una narrativa visual diferente a su cotidianidad en la televisión.

Exposición Individual: Pedro Andrade — imagen 1
Pedro Andrade. Sem título (Sin título), 2001. Foto gelatina plata terciopelo gris oscuro. 66 x 100 cm (25 63/64 x 39 3/8 pulgadas).

El trabajo del periodista y presentador de televisión lo llevó a lugares remotos y muchas veces inaccesibles, e hizo posible que Andrade entrase en contacto con realidades distantes del imaginario urbano. Se dedicó a documentar, con su cámara, situaciones en el tono que usa en la televisión, creando un archivo visual paralelo, en el que siempre coloca al ser humano en primer plano.

La muestra, con la curaduría de Bianca Bernardo, presenta imágenes producidas en comunidades que mantienen tradiciones, como el pueblo Waorani, aislado en la Amazonia ecuatoriana; poblaciones ribereñas de la amazonia brasilera; cristianos fieles en Lalibela, en Amhara, en el norte de Etiopía; las Escaramuzas, guerreras amazonas en la costa occidental de México; o también los mezcaleros, en la ciudad mexicana de Oaxaca. La obras tienen dimensiones variadas: 67 x 100 cm, 38 x 58 cm y 24 x 36 cm.

Pedro Andrade siempre tuvo un gran interés por el fotoperiodismo. Tal despertar se dio desde muy joven, por la referencia a grandes fotógrafos. Por ejemplo, Cartier-Bresson y Garry Winogrand. El primer curso de fotografía lo hizo el artista a los 16 años. Más tarde, estudió periodismo, y se dedicó a su profesión, en el medio de la televisión, viajando y siempre llevando consigo su máquina fotográfica. Se dedicó a experimentar con la documentación fotográfica en situaciones de difícil acceso, pero que, mediante su oficio, tuvo la oportunidad de conocer.

Para Pedro Andrade, una faceta de la vida que siempre le encantó, justamente reside en lugares distantes, diferentes de lo cotidiano, lejos de su zona de confort. El artista comenta que el resultado de la exposición en la galería Anita Schwartz es, en realidad, un híbrido entre sus dos pasiones: la fotografía y el sumergirse en otra dimensión, relacionada con las culturas tradicionales que luchan para sobrevivir en un mundo globalizado. Así, conservan otro lugar, otra comunidad, otra realidad, señalada por la salvaguardia y los sentimientos, para permanecer vivas y continuar siendo parte de nuestro mundo.

El fotógrafo utiliza, en la composición de su trabajo, mucho contraste, además de un refinado mirar estético, lo que lleva sus imágenes a un tono de dramatismo que provoca en el espectador un “sentir”: las emociones que él ofrece establecen una relación con quien observa la imagen, que Andrade prefiere no definir, pues sus imágenes hablan por sí mismas.

En esa exposición hay fotos hechas en Etiopía, Somalia, Ecuador, la Amazonia brasilera y ecuatoriana, México, Estados Unidos. Pese a que las imágenes presentadas fueron hechas por todo el mundo, existe una coherencia muy sólida: la mirada de Pedro Andrade –expresada por la curiosidad del artista, respetuoso con el protagonista de la fotografía–, sus imágenes, traen un aura de misterio. Para Andrade, su atmósfera fotográfica es un lugar lúdico, casi kubrickiano; el conjunto curado por Bianca Bernardo hace sentido y conserva esa coherencia narrativa.

Las imágenes tomadas por Pedro Andrade son naturales, no posadas ni dirigidas. El sale por el mundo como un cazador que coge sentimientos registrados en la antropología de su mirada. Perfeccionista en su hacer fotográfico, en toda la cadena del proceso, desde el momento de inmortalizar el tiempo con el disparo de su cámara, hasta el proceso de laboratorio y la enmarcación, todo ese cuidado se expresa en el resultado de su trabajo.

El esfuerzo por traer a cuento a las comunidades tradicionales y perpetuarlas en sus narrativas fotográficas conserva también el sentimiento de la importancia de esa resistencia, de sus narrativas, como las comunidades indígenas aisladas de la Amazonia, algunas comunidades mexicanas, la curandera, en Perú. Para el fotógrafo, perpetuar esos sentidos es de suma importancia, en un mundo que se transforma, que se devora. “¿Hasta cuándo esas comunidades van a existir?”. Esa es la forma en la que Andrade eterniza a esas comunidades y les rinde homenaje.

Para el artista, exponer en Río de Janeiro está siendo un momento especialmente emocionante, por ser él carioca y ver su trabajo exhibido en su ciudad de origen, en especial en la galería Anita Schwartz. Pedro Andrade está preparando una nueva exposición, llamada “Quicksand” (Arena movediza), con el mismo foco de mostrar comunidades que se esfuerzan por preservar sus tradiciones. Ese nuevo trabajo de Andrade será montado en Miami.

Pedro Andrade, por Hélcio Magalhães | artnexus