Exposición Individualjun 2023 - nov 2023· Por Isaura Ruiz

Minerva Cuevas

Museo Jumex

La artista mexicana Minerva Cuevas (Ciudad de México, 1975) tiene una trayectoria en la que, mediante la multidisciplina y la investigación, ha explorado de manera constante las estructuras del capitalismo y sus consecuencias sociales.

Esto la ha llevado a realizar proyectos en los que el arte se convierte en una acción política, como en el caso de Mejor Vida Corp., que comenzó a desarrollar en 1998, y en el que proporcionaba vía correo, y de manera gratuita, productos como credenciales de estudiante para obtener descuentos, boletos de metro, sobres postales con timbres, y algunos servicios como la elaboración de cartas de recomendación y campañas que denunciaban las prácticas voraces de algunas empresas. La intención era una crítica al mercado y la idea de brindar un apoyo social ante el sistema y las grandes corporaciones.

Exposición Individual: Minerva Cuevas — imagen 1
Minerva Cuevas. Petro 1-8, 2022. 8 botes de petróleo y cabezas de cartonería. Dimensiones variables.

Después de seguir en la línea de proyectos con objetivos similares, en 2016, en Colonia (Alemania), la artista funda la International Undestanding Foundation (Fundación para el Entendimiento Internacional). Una estructura conceptual basada en el internacionalismo para fomentar la libertad cultural, económica y política, así como explorar el impacto de las prácticas estéticas.

Para la exposición “Game Over”, presentada en el Museo Jumex, Minerva Cuevas se basa en la misma estructura conceptual y propicia la participación del espectador, y presenta ruinas contemporáneas en las que están presentes el juego, la ecología y el desarrollo urbano.

El título de la exposición habla de la noción apocalíptica de estas instalaciones, en las que no hay ya una esperanza de un futuro mejor, sino que el pasado converge con el presente y con el futuro desolador que van dejando el “progreso” y el desarrollo de las grandes corporaciones como las empresas petroquímicas.

El centro de la exposición, en la sala 1, se centra en la obra 200 mamuts, casi 25 camellos y 5 caballos, en la que se creó, con participación del público, un enorme mamut realizado en papel, en la técnica tradicional de la cartonería. Este mamut hace alusión a los encontrados en la zona del nuevo aeropuerto de Santa Lucía, que comenzó a construirse en 2020, y en donde se descubrieron ocho ejemplares de mamuts de hace 14 mil años, y donde crearon un museo para su exhibición.

La escultura del mamut hace las veces de punto de encuentro y acción en la sala, ya que a lo largo de la exposición ha habido talleres, y la construcción se ha continuado utilizando periódicos especializados en finanzas. Esto hace resaltar el interés de la artista para enfocar las problemáticas económicas y sociales. La intención de hacer una obra participativa hace que tenga un mayor peso la idea de comunidad como forma de resistencia ante el despojo y la extinción.

En la obra Petro 1-8, utiliza tambos antiguos de petróleo que pertenecieron a grandes petroleras como Shell, Valvoline, BP, entre otras, y que están expuestos a modo de hallazgo arqueológico, combinados con elementos lúdicos que asemejan personajes de Disney o Pixar, como en los botes de basura de los parques de diversiones.

Con la misma idea de utilizar lo lúdico con ironía, la obra Plataforma 1 representa un paisaje digital y posibilita la acción de habitar un espacio escultórico y que cobre nuevas interpretaciones a través de los visitantes. En este pequeño espacio para el juego hay una resbaladilla que invita al espectador a disfrutarla y ser parte de este juego, que se encuentra entre la ficción y la realidad.

En un muro, podemos apreciar la obra Hélices I-VII, conformadas por unas aspas que son utilizadas como contenedor/maceta para cactáceas. Esta obra tiene su origen en el proyecto Disidencia, que la artista lleva realizando desde 2007, y en el que documenta formas de protesta y autonomía en Ciudad de México. Notó estas piezas en una casa en Tláhuac, en donde, a pesar de las condiciones que pueden ser adversas, siempre hay espacio para la creatividad y para dar paso a la vida como un acto de resistencia.

En otra sala, podemos ver el video y la instalación No room to play (Sin lugar para jugar), creada en 2019 en Berlín (Alemania). Para este proyecto, la artista realizó una investigación sobre desarrollo urbano y la creación de parques infantiles, a partir del periodo de reconstrucción posterior a la Segunda Guerra Mundial en Europa. Basada en esta investigación, Cuevas concluye que los parques infantiles son un espejo de los procesos sociales dominados por estructuras de poder, pero donde, a través del juego y la solidaridad, es posible que sean también un espacio de transformación.

En el video se presenta una secuencia de imágenes de parques infantiles sin niños, algunos de ellos construidos sobe sitios bombardeados y que evocan escenas desoladoras de un mundo destruido. Esta narrativa habla de la inminencia de una emergencia a partir del cambio climático y de cómo el espacio público se ha ido abandonado para darles paso a otras dinámicas en una sociedad que debe adaptarse a la privatización y la gentrificación.

“Game Over” ofrece una ventana a un futuro siniestro, pero también es una oportunidad de encontrar nuevas rutas hacia una sociedad que logre ser más participativa y enfrentar los embates del desarrollo voraz con un sentido de comunidad, autonomía e imaginación.